Cada vez que se encuentran estos dos equipos en la cancha resulta una combinación explosiva.
El pasado jueves 5 de noviembre se llevó a cabo el partido entre el Club América y la Universidad Nacional Autónoma de México, dos instituciones con ideologías y aficiones diametralmente opuestas. En esta ocasión la victoria fue para los universitarios 3-2, resultado que no bastó para salvar la pésima temporada, pero que sí da a sus seguidores uno de los máximos placeres: derrotar a los de amarillo.
Ningún partido del fútbol mexicano genera tanta expectativa en los medios de comunicación, gran rivalidad en la cancha, pasión desbordada en las tribunas –y fuera de ellas- ,como un encuentro entre las Águilas del América y los Pumas de la UNAM.
Pero ¿qué es lo que hace de ésta una gran rivalidad? Tendríamos que ocupar muchas páginas para tratar de entenderlo, pero lo que es un hecho es que la historia entre estos dos grandes de nuestro fútbol es apasionante y ha tenido de todo:
Tres finales disputadas, la primera en la temporada 84-85, decidida en un tercer partido en la Corregidora de Querétaro, en donde el árbitro Joaquín Urrea marcó un penalti en contra de los universitarios. Minutos después, en una acción idéntica en el área americanista, dejó correr la jugada, así hasta que el partido terminó con un marcador de 2-0 que dio el título a los de Coapa, este fue sin duda el gran detonante para acrecentar el odio deportivo.
En la temporada 87-88 jugaron la segunda final, el equipo felino y su afición tenían la oportunidad de cobrar venganza de lo sucedido en Querétaro pero no fue así. Los americanistas ganarían con autoridad con un contundente 4-2 global para proclamarse campeones; y la venganza universitaria tendría que esperar.
La revancha llegó en la temporada 90-91, Pumas y Águilas se veían las caras por tercera ocasión en un final aunque esta vez la historia fue distinta. El equipo universitario logró coronarse como campeón tras de ganar el partido de vuelta 1-0 con un gol de tiro libre de su actual técnico, Ricardo “Tuca” Ferreti.
Sin duda son dos equipos importantes en la historia del fútbol mexicano que se conducen con filosofías extremadamente opuestas; por un lado, América representa el poderío económico de Televisa, con sus contrataciones millonarias, la arrogancia de sus jugadores, y millones de seguidores en todo el país, respaldado por una tradición futbolística de noventa y tres años y con diez títulos obtenidos en la era profesional, además de los grandes jugadores nacionales y extranjeros que han vestido la playera americanista.
Por otro lado, los Pumas de la UNAM representando a la máxima casa de estudios, con una filosofía de valores, honor y entrega en la cancha y con una brillante historia en la que han logrado seis títulos desde su ascenso a primera división en 1962, siendo el único equipo, hasta el momento, en lograr dos campeonatos consecutivos en torneos cortos, y con una cantera que no sólo ha nutrido por muchos años a la Selección Nacional, sino que además vio surgir a Hugo Sánchez, el futbolista mexicano mas grande de la historia.
Decisiones polémicas, grandes triunfos, amargas derrotas, son algunos de los ingredientes que han hecho de este partido el más pasional del torneo mexicano. Tiene un poder que mueve a dos grandes aficiones y eso pone en alerta máxima a las autoridades, quienes lo llaman un partido de alto riesgo, y así lo es. Pero más allá de todo esto, los aficionados al fútbol agradecemos la entrega de estas dos grandes instituciones que cada vez que se encuentran en cualquier cancha, da como resultado una combinación explosiva.
.:m:.
• (2009) El fabuloso mundo del fútbol. []. FMF. Consultada el 7 de Noviembre de 2009
• Terra (2007) Es Pumas y América un duelo de historia. []. Terra, “Fútbol mexicano”. Consultada el 7 de Noviembre de 2009

