Cuando se tiene conectada la boca con el trasero, se incrementan las probabilidades de decir cosas como que el salario mínimo ahora alcanza para comprar más, o que con seis mil pesos mensuales se puede vivir perfectamente, o mejor aún, que México ha dejado de ser un país pobre; por lo menos eso es lo que demuestra el secretario de Hacienda, Ernesto Cordero, y digo que tiene conectada la boca con el trasero, por que cada vez que habla la… riega.
Seguramente, ante tantas necedades, la persona más mencionada fue la madre del secretario, y varias de esas menciones fueron cortesía mía, pero viéndolo desde un ángulo razonable, no es que sea tonto este funcionario, tal vez lo que le hizo falta aclarar, es a cual sueldo mínimo se refería; por que no es lo mismo el salario de un obrero que el de un jugador del fútbol mexicano.
A diferencia de otros países, en México rara vez se informa sobre el sueldo que perciben los futbolistas, dicen que es por motivos de seguridad, algo que puede ser cierto, aunque hay versiones que lo ven más como una cuestión de evasión de impuestos, pero independientemente de las razones por las que no se dan a conocer las cifras de manera oficial, la certeza que tenemos es que los salarios en el fútbol mexicano están fuera de la realidad, no solo económica sino también deportiva.
Siempre se ha sabido que, a excepción de algunos países europeos, es en México donde los jugadores de fútbol tienen ingresos millonarios, y esto quedó confirmado en el pasado Draft o régimen de transferencias que se llevó a cabo el pasado 8 de junio en Playa del Carmen, en dónde los directivos de los equipos se reunieron para vender, prestar o intercambiar jugadores.
Es allí donde se dio el caso de uno de los jugadores más haraganes que he visto en mi vida, -y vaya que he visto muchos-, Adolfo “el Bofo” Bautista, jugador, hasta ese momento, del equipo Guadalajara, quien fue puesto transferible y como era de esperarse nadie se había interesado en el, aunque nunca falta un equipo desesperado y de último momento los Gallos Blancos de Querétaro, presentaron una propuesta para contratarlo, pero por increíble que parezca, el jugador rechazó la oferta por que el sueldo de $350,000 mensuales le parecía muy poco, pero para lo que hace en la cancha es un regalo, aunque considerando que esta “joya” del deporte de las patadas, ganaba nada más $1´200,000 mensuales, obviamente la oferta de su nuevo equipo le parecía denigrante, finalmente, no tuvo otra opción que conformarse con $700,000 al mes.
Y si nos detenemos un poco a analizar estas cantidades, realmente son escandalosas, es decir, que si Bautista ganaba $1´200,000 al mes; quincenalmente $600,000; semanalmente $300,000; diariamente alrededor de $42,000, y ya no sigo por que me deprimo; pero aún con todo y esto, no es el que más ganaba en el fútbol de México, otros millonarios del balón son Oswaldo Sánchez de Santos Laguna con 2.2 millones de dólares anuales, Christian Giménez de Cruz Azul 1.8 mdd, Antonio Naelson Sinha de Toluca, 1.7 mdd, Cuauhtémoc Blanco de Irapuato, 1.5 mdd y el caso de Gerardo Torrado, que aunque “oficialmente” gana 1.4 mdd, se ha denunciado por parte de integrantes de la cooperativa Cruz Azul, que en realidad su sueldo es de 3 mdd, y que la diferencia se le deposita en cuentas bancarias del extranjero para evadir impuestos.
Ahora me explico por que tenemos un nivel tan bajo y deprimente en el fútbol mexicano, pues los jugadores viven en una zona confortable, por que saben que aunque fracasen en la temporada, sus sueldos millonarios están asegurados, es por esto que a la mayoría no le interesa salir de México, ya que aquí lo tienen todo, y aunque hay jugadores que se arriesgan a ir equipos extranjeros con un ingreso más bajo, saben que si triunfan incrementarán no solo su cuenta bancaria, sino también su prestigio, pero si fracasan siempre habrá un equipo mexicano dispuesto a pagar cantidades millonarias para repatriarlos y desde luego con un sueldo muy atractivo, y si no me creen, pregúntenle a los Tigres de Nuevo León y a Francisco “el Kikín” Fonseca.
En el programa Record FM, transmitido por Internet, mencionaron que en promedio un jugador que va iniciando su carrera en primera división, gana por lo menos $40,000 mensuales, tal vez a ese sueldo mínimo se refería el secretario de Hacienda.
Y que lástima que a los aficionados no nos paguen por apoyar a un equipo, por que de lo contrario, ya hubiera firmado para esta temporada con los “Xolos” de Tijuana, propiedad de la honorable familia Hank, que por lo visto para ellos el dinero no es problema, además de que nos han dejado claro que se “armaron” muy bien para su debut en primera división. .:m:.
El Universal [] Consultado el 19 de Junio de 2011
La Razón [] Consultado el 19 de Junio de 2011
