Símbolo de la moda que cambio a la mujer.
Mucho se dice de la cultura y de los hombres y mujeres que la forman; a veces ésta está encasillada en las artes y en la “cultura dura”, no obstante en myco hemos podido demostrar que “cultura” abarca todos los aspectos de la vida que son capaces de trascender, y el vestir es uno de esos factores.
La Moda ha sufrido muchos cambios a lo largo de todas la historia de la humanidad, no obstante fue hasta el siglo xx que (como muchas otras cosas) se institucionalizó de una manera que alteró a la sociedad en su conjunto.
Los años veinte del siglo pasado fueron el tiempo idóneo para hacer estos cambios; había terminado la gran guerra, y la sociedad europea trataba de olvidar a toda costa el siglo xix. En este período histórico nació una de las mujeres más controvertidas de la historia reciente de Francia: Coco Chanel.
Gabrielle Chanel (su verdadero nombre) nació en 1883 rodeada de pobreza y de otros cuatro hermanos. Éstos junto con ella quedarían huérfanos a causa de la muerte por tuberculosis de su madre y el abandono de su padre.
Su situación le haría trasladarse a un orfanato, en el cual aprendería a coser con gran habilidad. Gracias a esto pudo conseguir un trabajo de costurera a los diecisiete años. Mientras pasaron los años, ya vuelta una mujer, su gran personalidad resaltó de entre las demás, permitiendo así que ingresara como cantante de un cabaret en 1905.
Como bien es sabido, los centros nocturnos son una puerta “fácil” para un mundo relativamente “fácil”, es decir, alcohol, diversión, dinero y sobre todo sexo sin compromiso.
Conforme pasó el tiempo se internó más en el mundo de la prostitución ⎯se dice que de esta actividad surgió su sobrenombre “Coco”, que en francés es diminutivo de mascota, y hacía alusión a su actividad sexual. El tener amantes ricos le permitió emprender su negocio de sombreros de moda en la ciudad luz. Conforme pasaba el tiempo su fama en la sociedad adinerada e importante de Francia fue creciendo, y con ello iba desapareciendo su pasado difícil, ya que Gabrielle mentía sobre su origen haciéndolo un poco más cómodo entre una sociedad cambiante pero igualmente moralina.
Sus amores repentinos le permitieron seguir adquiriendo mejor estatus e invertir en su negocio de sombreros, y uno de estos hombres fue Arthur “Boy” Capel. Chanel y Capel se enamoraron perdidamente, pero nunca se casaron, ya que Arthur contraería matrimonio por conveniencia con una mujer de alta sociedad ⎯aunque siguió manteniendo relaciones con Chanel.
Durante su vida hubo muchos amores, entre ellos miembros de la nobleza europea, pero su buena fama quedó casi deshecha durante la segunda guerra mundial, debido a que tuvo amoríos con altos mandos nazis durante la ocupación francesa. A pesar de ello ⎯y tras casi ser humillada por “colaborar” de alguna manera con el régimen nazi- resurgió para colocarse en los puestos más altos de la moda.
Sus casa de moda había roto con los esquemas tradicionales y creado el concepto de “ropa lista para usar”, con líneas simples, sombreros y la incursión de pantalones en la vestimenta femenina, algo que permitió romper grandes diferencias entre la moda de hombres y mujeres, suceso que sin duda colaboraría con la liberación femenina años después.
Otro de las puntas de lanza de Coco fue su famoso perfume “Nº 5”, el cual sigue siendo de los más famosos y vendidos del mundo. Desde su creación en 1921 hasta ahora mantiene la esencia sencilla de Chanel: una botella simple y un aroma sencillo pero altamente sofisticado.
Esta sencillez y elegancia ⎯acorde con los movimientos artísticos de la época, en el que destaca el Art déco-, permitió que Coco Chanel vistiera a las más famosas personalidades de la época, entre las que destacan las actrices: Katherine Hepburn, Grace Kelly, Elizabeth Taylor y Gloria Swanson. Esta tendencia se mantiene, ya que la marca Chanel es icono de la distinción y la moda.
La fama y la moda por lo regular son aspectos de la vida del ser humano que en algún momento están ligados a la soledad, para Coco no fue la excepción. Chanel murió frente a la televisión el 10 de enero de 1971, a lado de su sirvienta, la cual trató de ayudarla, pero al saber Coco lo inevitable dijo “Así es como se muere” falleciendo a la edad de 87 años.
Su figura sigue siendo igualmente enigmática, y al igual que sus diseños, su percepción de la moda se ha hecho inmortal. De esto son testigo algunas frases que pueden definir nuestro gusto por el vestir:
Todo lo que es moda pasa de moda.
Esta sin duda es una verdad universal, Coco ante todo era una mujer sabia y sabía su negocio. ¿Cuántos de nosotros deseamos un celular con gran ansia, y en tiempo breve ya queremos otro puesto que el nuevo está de moda?
No existen mujeres feas, sólo mujeres que no saben arreglarse.
Como quien dice, “échale ganas”. Y pues hay veces que el saber arreglarse ayuda a mejorar la actitud de una persona. Tal y como ocurre ahora con la serie “No te lo pongas”.
La moda se pasa de moda, el estilo jamás.
Y esta es una filosofía de vida (por lo menos para los articulistas de myco), porque el estilo no es cuestión de prendas, sino de actitud.
Coco Chanel es sin duda una gran mujer en la historia del diseño (no sólo de ropa, sino en su concepto amplio), y es de admirar su papel en nuestra cotidianeidad. Al igual que ella muchas mujeres han tenido que pasar por labores “penosas” para alcanzar sus sueños, y a pesar de una mirada mala de la sociedad (por lo que tuvo que ocultar su pasado), logró trascender en la historia.
Quizá la prostitución no sea un camino para alcanzar el éxito, aunque tal vez el sufrimiento sea el factor que puede despertar el deseo de un ser humano por superarse.
.:m:.

