Cada gota paga cuota
En días pasados se habló demasiado sobre la escasez de agua que padecíamos los que usamos el sistema de riego Cutzamala para abastecernos de agua. El problema se enfocaba básicamente en que el nivel de acumulación de la presa principal era muy bajo.
Se dijo que nos quedaríamos sin agua a principios del siguiente año, que el panorama era catastrófico y que ya había carencia de agua en ciertas áreas de la metrópoli; cabe señalar que estas zonas siempre padecen año con año la falta del líquido en la temporada de calor; nada más que en esta ocasión pasaron de ser sólo zonas aisladas a áreas más grandes; incluso se dijo que podría ser la urbe completa, lo cual seria devastador para todos.
Hubo cortes del suministro del vital líquido a otras áreas de la ciudad, amenazas de suspensión definitiva en el suministro del agua a los morosos y un aumento en la tarifa, provocando un pánico generalizado, haciéndonos concientes -quizás por vez primera- de la gravedad del problema y de las consecuencias que teníamos que afrontar por los descuidos del pasado.
Contrariamente a lo anterior, en las últimas semanas las lluvias se han dejado sentir con toda su fuerza en la capital mexicana. En lo personal no recuerdo haber sabido de inundaciones como la de Valle Dorado, o de que se desbordara el río Magdalena, como pasó anoche, con todos los daños que esto ocasionó en lo que tengo de vida. Claro, había sabido de zonas inundadas, caos vial, cortes a la circulación y tal vez algún carro atorado en el tráfico pero jamás al grado de que se desbordaran ductos, y hubiera pérdidas millonarias en bienes materiales
En días posteriores al rompimiento del canal emisor poniente, se dijo que el sistema Cutzamala había recuperado buena parte del nivel de agua, pero que se esperaría que aumentara aun más durante lo que restaba de la temporada de lluvias.
Meditando esto, caí en cuenta de que todas estas alteraciones del clima son provocadas tanto por el famoso calentamiento global, como por el movimiento de precesión, el cual es un reajuste de la tierra sobre su eje, que provoca alteraciones en las estaciones, y, por consiguiente, en el clima terrestre y en consecuencia, el ciclo hidrológico del planeta.
Analizando un poco más, me quedé pensando que gracias a estos cambios producto de los movimientos planetarios, estamos teniendo esta diversidad de climas y mescolanza de estaciones, con todo lo que conlleva: sequías mas intensas, lluvias fuertes en meses donde se supone que no debe llover… En fin, que las estaciones ya no están tan bien definidas como cuando éramos niños.
Dejando de lado las fuerzas naturales, sí creo que la acción del hombre puede ayudar a que el agua nos dure más tiempo y hacer más sencilla su limpieza y tratamiento. Creo que, por ley, las industrias deberían contar con un programa de tratamiento de aguas de desecho, para hacerle más ligera la tarea al gobierno, el cual pudiera dar ciertos estímulos fiscales y bonificaciones en el cobro del líquido a las industrias y empresas que tuvieran implementados estos programas como parte de su protocolo de manejo de residuos.
También sería importante poner en práctica más campañas públicas para el cuidado del agua, además de hacer un mayor énfasis sobre este tipo de temas en los programas de educación primaria y secundaria, realizando programas de creación de filtros de agua por parte de la comunidad estudiantil en las escuelas, pues es un asunto que nos afecta a todos, sin importar edad, ni nivel socioeconómico.
A nivel doméstico, una campaña que se me hace interesante y útil en el cuidado del agua es el separar el aceite y los líquidos residuales de las comidas en un frasco, para no contaminar en exceso los mantos acuíferos. Creo que todos podemos hacerlo, es algo fácil y que solo requiere querer hacerlo.
Igualmente, es importante el concientizar que el tener agua en el domicilio, además de un derecho, es un servicio que se tiene que pagar, pues el Estado invierte parte de sus recursos en obras hidráulicas para un mejor suministro del líquido, y para que este sea purificado y tratado mas eficientemente, dando como resultado agua que se pueda usar para un consumo humano real.
En conclusión, creo que a nuestro país le hace falta mucha conciencia en cuanto al verdadero valor del agua, su cuidado y su buen uso. Estamos en un punto en el que podemos enseñar a generaciones futuras el verdadero valor y el uso óptimo y responsable del agua, para que tengan este líquido vital cuando sean mayores. .:M:.
*Escrito originalmente para e.Metro, estación Xochimilco

