Don Quijote de la Mancha

Sin más juicio que el perdido,
Sin más armas que el corazón,
Un escudero por demás dolido,
Ignorante, chaparro y panzón.

Recorren juntos los campos,
Buscando batallas ganar,
Con gran esperanza ambos,
La gran aventura librar.

El paso la luna les sigue,
Hacia el fin de la tempestad,
La niebla a lo lejos distingue,
Sus almas en la soledad.

Molinos, bálsamos e ínsulas,
De viento, fierabrás y baratarias,
Razón y mentes nulas,
Como de precarias armaduras.

~Mario Corona Guillén.~


En un lugar de la Mancha de cuyo nombre no quiero acordarme…” quién pensaría que la Mancha sería esa parte del mundo de Cervantes donde comenzaría la gran aventura de nuestro valeroso caballero de la triste figura; aquel “De los de lanza astillero, adarga antigua, rocín flaco y galgo corredor.”

Desde el inicio, la gran obra insita a la imaginación y se siente el origen ibérico con el mundo de vocablos que presenta capítulo con capítulo. Persona que ha existido en nuestras realidades, como se hacer ver desde el primer apartado. Alonso Quijano personaje ficticio con una realidad literaria que se refleja en una historia con una antigüedad de 400 años, protagonista falto de juicio y con una gran afición a la lectura, pero no de una forma común, sino de forma especial a través de los textos de caballerías, que a la par de ésta, cada uno de los lectores del Ingenioso Hidalgo nos convertimos en un Quijote parcial donde el perder la cordura sería el detonante de personificarnos en su copia fiel.

Metáforas, enseñanzas, reflexiones, prosas y versos endulzan la aventura, y esta a su vez endulza a todo tipo de personas, desde el niño que lee por primera vez la aventura del Quijote en los libros de texto, como el anciano que lo evoca en su mente; el doctor que tiene una imagen del Quijote, o el abogado con una estatuilla en su escritorio o el aficionado que tiene una gran colección de textos con el un sin fin de ediciones que forman una pared con ladrillos del gran clásico de la literatura. Vivimos rodeados de la influencia “Quijotesca”, unos consiente otros inconscientemente pero el entorno lo es.

-Desde su primer centenar el Quijote se ha vuelto una influencia literaria, una musa de escritores una historia real.-

Estando dentro del festejo del IV centenario del Quijote es bueno comenzar una vez mas la aventura, adentrarnos en un Hidalgo loco que logra ver mas allá de su nariz, que usa la imaginación para ver la “falsa realidad” que lo hace feliz y nos hace, y por que no, también logra hacernos perder un poco la cabeza, tratar de luchar con molinos de viento y hacer de una ficción nuestra realidad. .:M:.

*Escrito originalmente para e.Metro, estación Sevilla