La tonalidad, como parte fundamental en la correcta ejecución e interpretación de una obra, fue un tema complejo del cual se genero gran controversia a lo largo de la historia de la música.
La tonalidad -conforme fueron avanzando los estilos y períodos en la música- fue variando hasta conocer las tonalidades que utilizamos hoy en día .
Esto significó para Johan Sebastian Bach una gran fuente de inspiración para demostrar, a través de sus composiciones, que con cualquier tonalidad es perfectamente funcional, así como el comprobar que la música tonal -que obedece a reglas especificas de composición- es el camino correcto para lograr una buena composición.
El Clave Bien Temperado (Das wohltemperierte Klavier) compuesto alrededor del año 1722, es el nombre que dio J. S. Bach al los cuarenta y ocho preludios y fugas que componen dicha obra. Por “clave” se refiere a todos los instrumentos que se compongan por teclas (Piano, órgano, clavecín, etc) en los cuales, la ejecución de dicha obra da como resultado la sucesión de la tonalidad en la sonoridad del cada una de las piezas que componen dicha obra iniciando con las tonalidades en Do Mayor y en Do menor y finalizando con las tonalidades en Si bemol Mayor y Si bemol menor.
Con esta obra, Bach logró dar un mayor entendimiento para la época del barroco, pues con esto comenzaron los trabajos en aquella época por mantener una afinación similar en todos los instrumentos para así poder ejecutar las obras en la misma tonalidad esta y evitar la tarea de temperar las obras o trasladarlas a tonalidades adecuadas para cada instrumento, esto debido a que la tonalidad interviene directamente al temperamento del instrumento, incluyendo la voz humana.
Podríamos decir que Bach al momento de componer dicha obra, pensó mas en la funcionalidad que tendría a futuro esto, más que en la alabanza de la misma, pues esta (al igual que muchas de sus obras) fue publicada tiempo pasado su muerte.
En la actualidad esta obra es utilizada para lograr enseñar al músico en formación las diferentes tonalidades que existen en la música, así como su sonoridad y la fácil comprensión de los temperamentos que pueden ser manejados con cada una de las tonalidades.
[vsw id=»YvHokjQ6enI» source=»youtube» width=»550″ height=»339″ autoplay=»no»]
No me resta mas que decir que Johan Sebastian Bach, hoy por hoy, es el padre de la música y aún a pesar de que su cuerpo haya muerto, su legado continua enseñando a los músicos de la actualidad para así poder honrar aquel que en su tiempo, pensó más en el futuro de la música y en la música misma que en sus intereses personales… .:m:.

