La educación

Alguien dijo una vez: “…El ser humano esta estudiando toda su vida…” Con respecto a esa oración, es muy importante destacar que somos los objetos de un círculo misterioso que llaman la vida y en este círculo tenemos que vivir.

Pero la pregunta es: ¿Cómo podemos sobrevivir en este mundo avanzado, lleno de competencia, egoísmo y estereotipos de muñecas que se afirman perfectas, sin defectos… y que en verdad resultan tan arrogantes.

Pueden pasar mucho tiempo considerando como es posible eso, que somos víctimas del objeto que nosotros mismos creamos. Mejor pensar las cosas, y por fin actuar para no ser un fracaso. Para eso sirve la educación, nos tenemos que desarrollar, para saber actuar.

Para ello existen muchos tipos de educación: la universitaria, la social, la que obtenemos en nuestras casas, etc. Cada una es muy importante, cada una nos regala un poco de conocimiento, cada un nos ayuda entender la vida.

En el siglo en que vivimos, la educación se considera más moderna, mas exigente. Para ser competitivo, se tiene que saber mínimo dos idiomas extranjeras, finalizar una carrera profesional, tener experiencias laborales.

Pero así como se ampliaron las exigencias, también se enriquecieron las oportunidades, hay programas de becas para los estudiantes, hay convenios entre escuelas y programas de intercambios por medio de cuales la gente sale de su país a estudiar en otro ambiente universitario.

Es muy lindo ver a todas las nacionalidades que se juntan en un sociedad en un país extranjero para obtener otros conocimientos. Por esta razón, hay que tratar de superarse para después poder competir en este reto que llamamos “vida”.

Por todos lados vemos que la educación se divide en pública y privada. ¿Cuál es la mejor, cuál nos garantiza mejor chances? La pregunta no es tan clara, ya que ambos son buenas y nos ofrecen diferentes ventajas.

La mayoría de las escuelas privadas reciben subsidios estatales, sea a través de exenciones de impuestos para las instituciones educacionales sin fines de lucro, préstamos estudiantiles, financiamiento competitivo, subsidios directos, vouchers y capacitación o actualización de habilidades para maestros. Por su parte, casi todas las instituciones públicas reciben alguna forma de financiamiento privado, por lo tanto la diferencia entre las escuelas públicas y privadas se disminuye en este aspecto. Pero es una realidad que las escuelas públicas son más baratas que las privadas.

Para poder desarrollarnos intelectualmente y destacar, debemos buscar soluciones disponibles acordes con las circunstancias de cada país. Porque el mundo sigue adelante, y nosotros estamos comprometidos con los objetos ya elegidos.

¿Ser o no ser? Es una pregunta muy conocida… Mi respuesta es: Ser, además un hombre muy bien educado, con muchos conocimientos que le ayuden sobrevivir. .:M:.

*Escrito originalmente para e.Metro, estación Normal