¿La tolerancia o el equilibrio? – Los derechos de las mujeres en el ámbito internacional

Puesto que yo soy imperfecto y necesito la tolerancia y la bondad de los demás, también he de tolerar los defectos del mundohasta que pueda encontrar el secreto que me permita ponerles remedio.

Mahatma Gandhi (1869-1948)
Político y pensador indio

 

Nos estamos acercando a la época en que los discursos sobre los derechos de las mujeres se pondrán sobre la mesa, dado que el 8 de Marzo es el Día Internacional de la Mujer. Incluso en algunos países como Estados Unidos celebran, también en marzo el Día de la Madre.

He decidido dedicar este artículo a los derechos de las mujeres para examinar la dimensión de los cambios hacia la igualdad entre hombres y mujeres y contemplar el significado de la tolerancia y el equilibrio en este tema.

¿Qué es la tolerancia hacia los derechos de las mujeres? ¿Cuál es el equilibrio en estos derechos? ¿Existe la tolerancia hacia los derechos de las mujeres en el mundo? ¿Hay intolerancia? Acercándonos a estas respuestas pretendo influir en la reflexión de los lectores para frenar la interminable seguridad de quienes abusan de los derechos de las mujeres.

La tolerancia según los clásicos es: “Permitir el mal sin aprobarlo”, según los que tratan de practicarla en la vida cotidiana “es la capacidad de aceptar ideas y opiniones distintas de las propias, y respetar las ideas de los otros”. En mi opinión la tolerancia es aceptar la diversidad en cada forma pero con precauciones. Para poder ejercer la tolerancia así, uno tiene que saber distinguir lo bueno de lo malo, para después reconocer lo malo con el propósito de evitar el abusos en los derechos propios. Entonces la tolerancia es aceptar pero no necesariamente estar de acuerdo…

Por otro lado, el equilibrio es el balance entre ideas propias, opiniones o situaciones. ¿Cómo entonces conjuntar los derechos de las mujeres con la tolerancia y el equilibrio de estos derechos?

Se asume que la tolerancia a los derechos de las mujeres no puede existir sin equilibrio entre los llamados derechos fundamentales y el respeto de quienes ejercen el poder.

Lo más importante es encontrar el balance entre los derechos humanos en general y los derechos de las mujeres, para así promover la tolerancia de dichos derechos. Las mujeres padecen de la injusticia o desigualdad que se esta manifestando dentro de la familia, en la sociedad, en el ámbito profesional, en las estructuras políticas. Hay casos de discriminación femenina relacionados con la religión, la casta, la rasa, la sexualidad y muchos aspectos más; y lo que mas preocupa es el daño que se hace a las mujeres en el fondo de dicha sexualidad.

El problema sobre la violación de los derechos consiste en que los actos ilícitos que se convierten en los hechos legales dentro de una sociedad o cultura y se ejecutan impunemente.

Las mujeres en diferentes partes del mundo son víctimas de las tradiciones antiguas, como por ejemplo la circuncisión de los genitales, los asesinatos por el honor y los matrimonios involuntarios. Este tipo de prácticas en contra de la dignidad de las mujeres son comunes en las regiones de África; pero no solo este continente está involucrado en actos ilícitos cotidianos dentro de sus estructuras sociales. En todos los países donde existe la diversidad cultural se encuentran algunos ejemplos de las prácticas relacionadas a la tradición indígena o antigua que juntos forman parte de la cultura de la sociedad. Muchas de estas prácticas humillan las mujeres, no respetan sus derechos.

Otro modo del abuso de los derechos de las mujeres relacionados a su sexualidad son los casos de la violencia doméstica que es muy difícil de medir, ya que en la mayor parte son los actos escondidos dentro de familias particulares. Todavía está presente el temor a denunciar este tipo de delitos por la parte de las víctimas. En muchos casos, las mujeres no están conscientes de que viven en una patología creada por sus maridos, novios, padres o hermanos.

La historia nos enseña que las organizaciones internacionales como ONGs, la ONU (Organización de las Naciones Unidas), OMS (Organización Mundial de la Salud), y otras más influyeron sobre la incorporación de la violencia de género en la estructura de los derechos humanos. La no discriminación por razones de sexo formó parte de la constitución de la ONU desde su misma creación.

A partir de la década de los 80 la violencia contra las mujeres surgió como un tema importante. Hubo conferencias internacionales dedicadas, especialmente, a la temática de la violencia contra la mujer: en 1985 en Nairobi – Conferencia Mundial sobre a Mujer ; en 1993 en Viena la Conferencia Mundial de Derechos Humanos; en el Cairo – la Conferencia Internacional sobre la Población y el Desarrollo (por primera vez, los derechos sexuales y reproductivos de la mujer se convirtieron en el elemento central del acuerdo internacional sobre población y desarrollo); en Beijing en 1995 – la cuarta Conferencia Mundial de las Naciones Unidas sobre la Mujer. Esta conferencia tuvo un punto crítico para difundir el conocimiento global de los derechos de la mujer.

Aunque el camino por la reivindicación de estos derechos ha sido bastante largo, hoy podemos decir que las mujeres tienen su propio lugar en las estructuras internacionales que les garantizan la defensa merecida cuando ocurren los casos de cualquier violencia contra la mujer.

No esta claro si los derechos de las mujeres reciben la mayor tolerancia posible, pero lo que esta bien definido es el balance entre los derechos humanos en sí. Ya que por los esfuerzos de las organizaciones internacionales se lograron acuerdos hacia la posición de los derechos de la mujer en el ámbito mundial dentro de todos los derechos humanos en general.

¿Qué podemos hacer entonces para promover la tolerancia de los derechos de las mujeres?

Lo tarea principal se dirige a todos los países para que creen sus propias normas dentro de sus sistemas legales. Estas deben ser explicitas y bien determinadas para la protección de los derechos de las mujeres. Es necesaria en la promoción de los derechos de la mujer la educación, hay que educar desde los primeros años a niños y niñas sobre la tolerancia y los derechos humanos.

Sin educación la sociedad no está bien preparada para defender sus derechos, dado que ni siquiera sabe dónde puede acudir para buscar ayuda o ni siquiera identificar la existencia de la propia violencia.
Desgraciadamente la existencia de la intolerancia es una realidad y es generalizada. Hay que destacar que nuestro comportamiento influye sobre el ciclo de intolerancia o tolerancia de los derechos humanos. Tenemos que preguntarnos a nosotros mismos si somos tolerantes, si respetamos los derechos humanos, si respetamos los derechos de las mujeres, si perjudicamos a los que opinan o se ven diferentes, si esteriotipamos a la gente.

Estas y otras preguntas nos dan la respuesta a dudas sobre la dimensión de la tolerancia dentro de las sociedades en las que vivimos.

Hay que empezar por nosotros, porque los cambios inician en el comportamiento de cada uno para después difundirse a las demás personas.

Si quieres que te toleren a ti, tolera tú primero a la gente que te rodea cada día .:M:.

*Escrito originalmente para e.Metro, estación Chapultepec