¿Las tetas dan el paraíso?

El libro “Sin tetas no hay paraíso”, novela colombiana, habla de un tema que en México no desconocemos.

El escritor colombiano Gustavo Bolívar, en su libro “Sin tetas no hay paraíso”, narra la historia de Catalina, una adolescente de catorce años, que sueña con lograr lo que todas sus amigas ya han hecho: ser novia de algún narcotraficante para poder tener todo lo que siempre ha querido… todo lo que el dinero pueda comprar. Pero Catalina tiene un problema, sus senos son pequeños y eso le ha ocasionado el rechazo de los exigentes narcos, quienes buscan a las mujeres de tetas grandes, por lo que ella ha decidido acabar con sus pequeños “problemas” mediante unos implantes, y para pagar el costo de la cirugía, Catalina está dispuesta a todo y ese todo incluye la prostitución.

Pero, si bien, esta novela esta ambientada en Colombia, y tal vez pudiéramos pensar que es solo ficción, la verdad es que en el México real tenemos casos similares, principalmente en el norte de nuestro país, donde los traficantes de drogas buscan a mujeres jóvenes y muy atractivas -que en la mayoría de los casos viven en zonas de extrema pobreza- para presentarlas como sus novias y presumirlas como un trofeo. A estas mujeres, en el submundo del narcotráfico, se les conoce como “buchonas”.

Sin duda, es difícil para estas jóvenes resistir la tentación de acceder a un mundo lleno de lujos excesivos, como el lucir ropa de los diseñadores más exclusivos, manejar automóviles último modelo, pasar horas en salones de belleza, vivir en mansiones de ensueño y gastar dinero a manos llenas.

Tal vez el, caso más conocido en los últimos años, es el de Laura Elena Zúñiga, ganadora del certamen Nuestra Belleza Sinaloa 2008, quien fue detenida el 22 de Diciembre de ese mismo año en Zapopan, Jalisco, cuando viajaba con Ángel Orlando García Urquiza, uno de los líderes del cártel de Juárez, y seis personas más, a bordo de una camioneta en la que llevaban dos rifles AR-15, tres pistolas, cartuchos de diversos calibres, 16 celulares y casi 100 mil dólares en efectivo. Después de cuarenta días de arraigo fue liberada.

Pero no todas las “buchonas” corren con la misma suerte, pues hay muchos casos en los cuales, las novias de los narcos son condenadas a cumplir sentencias de varios años en prisión, esto en el mejor de los casos, pues hay quienes tienen peor destino al ser ejecutadas por cárteles rivales.

La novela “Sin tetas no hay paraíso”, nos muestra un lado no tan conocido del mundo del narcotráfico, que es el de las mujeres que son seducidas por los excesos que ofrece el involucrarse con integrantes del crimen organizado, sin medir las consecuencias y el costo de vivir en un mundo, que de otra forma, sería casi imposible que conocieran.

Aunque por desgracia, la realidad de nuestro país, supera por mucho a la ficción, y es algo que tienen que enfrentar muchas mujeres, principalmente de Chihuahua y Sinaloa, que por el hecho de ser jóvenes y atractivas, son elegidas, casi como mercancía, para formar parte del mundo del narco, ya sea como novias o esposas de algún traficante de drogas, y lamentablemente el decir si o no a esta propuesta, en cualquiera de los casos, les traerá consecuencias, que por lo general, resultan negativas.

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. El Universal [] Consultado el 31 de Enero de 2010

. El informador [] Consultado el 31 de Enero de 2010