La historia de Leonora Carrington, biografía que es casi una novela, tan es así que Elena Poniatowska escribió un libro sobre la vida de la artista nacida en Lancashire Inglaterra el 6 de abril de 1917.
Ella inició sus estudios de arte en Londres y poco tiempo después le llegó el amor al conocer a Max Ernst, el alemán que la introdujo al mundo del surrealismo. Como pueden leer, el amor siempre nos lleva por caminos apasionados y misteriosos, pero al investigar en su historia más personal pude divisar origen real de su empatía con los mundos mágicos de los cuales ella decía no ser creadora -pues mencionaba que más bien estos mundos mágicos eran la que la crearon.
Leonora,cuando era muy pequeña, quedó al cuidado de una nana inglesa, una institutriz francesa y un instructor religioso; creo en definitiva que las historias y enseñanzas que escuchó de ellos despertó en tremenda mente infantil el interés por adentrarse en su mundo interior, donde encontró el lugar de donde ella y muchos seres provienen, un lugar donde los sueños reinan, la psique y la magia es el modus operandi de los seres que la habitan.
Aquellos seres delicados que Leonora hizo -como los haría Dios a su imagen y semejanza-, son estilizados personajes que parecieran estar hechos de seda, felinos con ojos intrigantes y aves que no vuelan pero son expertos en diferentes oficios.
Cuando vi por primera vez una obra de Carrington tenia aproximadamente seis años, no sabía que era de ella pero permaneció en mi mente por siempre es una relación misteriosa, como la que se entabla con cualquiera de sus obras. Siempre surgen preguntas, ¿por qué? ¿qué están haciendo? y por algún buen motivo intentas descifrar las imágenes, tratas de interpretarlas pero aun así sigue despierta tu curiosidad. Esto es lo que hace tan profunda su obra plástica pues Leonora no sólo realizaba alegorías, contaba historias tremendas pero siempre incompletas pues dejaba la puerta abierta a que tu curiosidad no muriera y le diera una solución al acertijo.
Al parecer el provenir de una familia acaudalada, dedicada a los textiles y contar con oportunidades únicas no hizo muy segura a Leonora, quien siempre se demostró frágil ante las problemáticas mundanas; tal vez por que éste no era su mundo. Por los años de la Guerra en Europa el amor de su vida Max Ernst fue perseguido y detenido finalmente por el gobierno francés, Leonora huyó y se refugió primero en España, donde gracias a la depresión que sufría, fue internada por su padre en un psiquiátrico de Santander, del cual logro huir hacia Lisboa donde conoció al mexicano Renato Leduc quien se casa con ella y la lleva a vivir a salvo a México.
Me pregunto que horrenda experiencia debió haber sido aquello, sin embargo Leonora logró sintetizar esto en su obra y espero que haya sacado todos los traumas que le provocaron semejante estancia, entonces su pintura se pobló de seres fantasmales al lado de científicos que jugaban con los elementos del cosmos.
Recuerdo que cuando era niño me sentía observado por estos seres que aparecían y desaparecían en este mágico mundo, después despertaba de un sueño totalmente surrealista y a lo largo de mi vida no dejo de encontrarme a estos seres en todos lados, mas que Leonora a veces pienso que sus creaciones quieren reclutarme a pertenecer a uno de sus reinos.
El surrealismo es una corriente artística a la que se adhirieron personajes como Salvador Dalí o Miró, en ella las imágenes logradas son incomprensibles por nuestro cerebro a primera vista, no parecen decirnos nada, pero atrapan nuestra atención por su estética desbordada y por la franqueza de su lenguaje, entonces ponemos atención. Y nuestra mente encuentra más que una imagen un mensaje, un reto una inspiración: has quedado atrapado. El surrealismo se deja llevar por el misterio y el misterio ha conquistado la mente de los humanos desde el inicio de los tiempos, el misterio es lo que nos hace romper barreras y enfrentar miedos y al final del día conquistarnos a nosotros mismos.
Es importante decir que Leonora siempre estuvo rodeada de personajes protectores como la familia mecenas Guggenheim de Nueva York, una de las ciudades que a partir de 1968 alternaron la residencia de la Carrington entre México y Chicago. Hay personas fáciles de querer y por lo que cuentan muchos de sus conocidos Leonora era una de esas personalidades francas y vehementes.
Como espero que ustedes ya sepan, el pasado 26 de Mayo la pintora, escultora y escritora Leonora Carrington murió, se dice que con ella se fue la ultima representante del surrealismo y afirmo que se termino una época dentro del arte universal. De la cultura Celta, los relatos religiosos, la guerra hasta por supuesto la indudable influencia que tuvo en ella el arte y la culturas populares de México, esta repleta la obra de esta artista -que aunque venía de otro mundo- sabía muy bien comunicarse con el que habitaba. Un legado basto es el que deja y sin temor puedo decir que no deja vacíos pues abarcó todo y explotó al máximo todas sus experiencias. Espero que puedan visitar el Museo de Arte Contemporáneo de la Ciudad de México en estos días pues se encuentra una exposición dedicada a Remedios Varo y sus contemporáneas entre las que se encuentran por supuesto Leonora Carrington exhibiendo cuatro piezas; por otro lado en el Palacio de Bellas Artes se implemento una exposición temporal a manera de homenaje en donde podemos ver mas de esta artista “novia del viento” como la llamo Max su eterno amor.
A veces el mundo no es tan fácil de enfrentar, te hace llorar y crees que no hay mas opciones, en ese momento es cuando debes conectarte con tu mundo interno y por mas surrealista que parezca detente en los detalles, ahí puedes encontrar la respuesta.
Los no odia Cristian Galo. .:m:.

