En la década de los noventa pasaban muchas cosas; el apogeo de la Internet, la llamada generación “X”, el auge de las bandas metaleras vestidas con pieles y estoperoles; y el surgimiento de la mayor decadencia musical popular en mucho tiempo, el pop estilo “Britney Spears” y sus parecidos.
Algo importante estaba pasando, algo estaba surgiendo en el nido de Seattle, Washington… Unos jóvenes desenfadados -uno bastante depresivo por cierto- se reunían en el garage cantando y tocando sus canciones favoritas. Kris Novoselic y Kurt Cobain empezaban algo grande.
Nirvana, (el término que hace alusión al más alto estado de relajación y concentración en la religión budista), fue el elegido para nombrar a una banda que a diferencia de la mayoría de las demás, sólo quería tocar.
Más que una banda de culto o un grupo con gran calidad literaria o musical, Nirvana fue una agrupación con actitud y sentimiento, algo de lo que muchos de sus contemporáneos carecían.
Kris y Cobain fueron los dos primeros integrantes de una agrupación que después tuvo su nombre como lo conocemos, con Dave Grohl incluido; ya que antes de esto fueron parte de un par de bandas por las que desfilaron otros jóvenes.
Creo que muchos de nosotros conocemos aunque sea de nombre la canción de Smells like teen spirit, bueno; pues antes de este gran boom, Nirvana dio a luz a su primer álbum: Bleach que no tuvo mucho éxito; excepto en la escena independiente de la cuál eran bien conocidos en su natal Abberdeen.
Para el siguiente disco (no muy prometedor) se integraron a la disquera más comercial dentro de lo underground, Sub Pop; que sin duda cambió su rumbo con un giro total. El primer sencillo del disco nevermind fue smells like teen spirit el cual gracias a la prensa y a MTV tuvo el éxito tan sonado que conocemos.
Este álbum tuvo más sencillos que nos dejaron sin aliento a muchos, y a los cuáles les siguieron cuatro discos aproximadamente; que según las críticas carecían de la esencia inicial de lo que fue nevermind por que tuvieron una fórmula parecida a las anteriores, y la energía de smells like teen spirit sólo se repite unas cuantas veces; pero si se tratara de dar una opinión muy personal, creo que la demás discografía de Nirvana fue incomprendida. Así de simple, cada canción tiene su propia historia y su propia energía que escuchándola en su momento exacto, tiene los resultados correctos.
Por eso y por problemas personales de su líder Kurt Cobain, (que más tarde fallece , y vale la pena contar aparte); la banda se desintegró dejando al mundo testigo de su grandeza; porque el éxito de una banda no radica en el dinero que consigue, ni la fama que obtiene o ni a veces de la calidad de su música; sino en haber logrado mejorar algo como haber logrado cambiar una mente, si logró reconfortar algún vacío o si solamente pudo hacer compañía a alguien. Porque la música es mucho más que unas notas bien logradas, es un gran vociferador de la diversidad de culturas e ideas que nos ayuda a abrir nuestra mente… y ya para no desviarme más del tema y concluir, Nirvana trascendió a través del tiempo gracias a la meta común que perseguían sus integrantes: expresar sus emociones de una forma reconfortante y creativa. Y vaya que a los que nos llegó su música en el momento y lugar justo, sí que fue un gran apoyo para las penas de la vida, ya que al final pudo gritar al mundo el sentimiento que a todos nos corroe cuando somos jóvenes.
Ése es el verdadero significado de la esencia Nirvana. Sinceramente espero que esta esencia no se pierda en las futuras generaciones, ya que las vidas de Kurt Cobain, Kris Novoselic y Dave Grohl -que aunque algunas miserables-, cumplieron su cometido: crear el monstruo Nirvana para un bien mayor. Y aunque nadie duda del poder de la banda siempre quedará en pie la gran pregunta: ¿Qué hubiera pasado con el Nirvana si Kurt no hubiera muerto?
.:m:.
- Revista Switch, 10 de febrero de 2004, editorial Premier México D.F. Consultado el 7 de marzo de 2009.

