Más altas, más rápidas, más fuertes
¿Alguna vez han visto un partido de fútbol femenil?, sino no es así, deberían hacerlo, pues es una experiencia gratamente refrescante, pero no sólo por ver algunas caras atractivas, cuerpos atléticos y piernas torneadas, sino por la intensidad con la que juegan. Si una futbolista se queda tirada sobre la cancha, es porque realmente está lastimada, a diferencia de los varones, que al menor contacto se tiran al suelo casi convulsionándose, como si un ligero golpe pusiera en peligro su vida.
Es cierto que en el fútbol femenino aún no vemos con regularidad jugadas de alto nivel técnico, pero tienen entrega y lealtad, algo que cada vez es menos común en su contraparte masculina, y si tomamos en cuenta el poco apoyo económico, y peor aún, la falta de una liga profesional en México, entonces el mérito de ellas, es mayor.
En los recientemente concluidos Juegos Panamericanos Guadalajara 2011, se confirmó lo que desde hace ya varios años ha sido una tendencia: que son las mujeres las que se han encargado de hacer más grande y brillante la historia deportiva de México en eventos de gran trascendencia.
Debo aceptar que empecé a conocer el nombre de muchas deportistas mexicanas, gracias a que los juegos Panamericanos se realizaron en nuestro país, porque de no haber sido así, seguirían siendo anónimas para mí, y sin tratar de justificar mi falta de información sobre ellas, esto tiene que ver con el nulo seguimiento que le dan los medios de comunicación a muchas disciplinas deportivas, que aunque no gozan de gran popularidad, son las que más triunfos otorgan a México en competencias internacionales.
Nos hemos familiarizado, debido a los niveles de excelencia demostrados en el desempeño en cada una de sus especialidades, con nombres como el del Cinthya Valdez, ganadora de cinco medallas en gimnasia; Samantha Terán, ganadora de medalla de oro en Squash individual y en pareja con Nayeli Hernández; Irma Contreras en Taekwondo; Paola Longoria en Racquetbol individual, y en dobles con Samantha Salas; Alejandra Valencia en Tiro con Arco; Guadalupe Romero en los diez mil metros; y las ya muy conocidas Paola Espinoza y Tatiana Ortiz en clavados, entre muchas otras.
Y desde luego que también están las que ya tienen un lugar muy importante en la historia deportiva a nivel mundial, Ana Gabriela Guevara, Soraya Jiménez, Ana María “La guerrera” Torres, Nancy Contreras, Iridia Salazar y un caso muy particular, que es el de Lorena Ochoa, ya que por varios años se mantuvo como la mejor golfista del mundo, y que además de sus logros dentro del campo, hizo que un deporte, que no sólo no es popular en México, sino que hasta podría considerarse elitista, despertara el interés de muchos mexicanos, por lo menos para estar pendientes de los resultados obtenidos por la tapatía en cuanto torneo participara.
Pero el que sean las mujeres las que den la cara por México, en lo que ha buenos resultados deportivos se refiere, es muy significativo, ya que no solo es cuestión de género, es también cuestión de capacidad, porque que han tenido no solo que explotar al máximo sus capacidades y habilidades físicas, sino que también, han enfrentado y superado obstáculos como el desinterés de las autoridades del deporte para apoyarlas, y el claro ejemplo es la selección femenina de basquetbol, que, precisamente por la falta de apoyo, no pudieron entrenar con suficiente tiempo, y se reunieron una semana antes del inicio de los Juegos Panamericanos, y aún con todo eso, lograron obtener la medalla de plata, una medalla que supo a oro.
La mayoría de las mujeres que compiten en eventos deportivos representando a México, han dejado muy claro que están al nivel de las deportistas de élite mundial, o están muy cerca de ellas, pero insisto, no es por casualidad, ni por cuestión de género, es nada más ni nada menos que por capacidad; y si con tantas cosas en contra, han logrado resultados más que satisfactorios, imaginemos lo que serían capaces de hacer si tuvieran todo lo necesario como para concentrarse únicamente en su desarrollo deportivo.
El próximo, es un año olímpico, Londres recibirá a lo más selecto del deporte, y por supuesto que México tendrá allí a grandes representantes, hombres y mujeres dispuestos a dejar todo en cada competencia; pero si lo que se busca es estar más cerca de la posibilidad de obtener grandes resultados, entonces que reciban todo el apoyo económico, apoyo moral e instalaciones adecuadas, y lo demás… ¡que lo hagan ellas! .:m:.

