¿Quién es el que anda aquí? – Es Cri Cri, es Cri Cri…

Generaciones enteras de niños mexicanos hemos crecido escuchando las canciones de Francisco Gabilondo Soler, conocido por todos como Cri Cri el grillito cantor. Y si bien se han hecho muchas investigaciones sobre sus canciones, en este número de e.Metro* nos zambulliremos en la memoria colectiva de México y recordaremos la música de sus canciones, en las que, no sólo podías llegar a mundos imaginarios donde los comales y las ollas cantaban mientras las hadas y los cocuyos velaban tu sueño, sino podías viajar a otros países conociendo sus acordes.

Francisco Gabilondo nació en el puerto de Veracruz a finales del siglo XIX y dedicó buena parte de su vida a la fantasía y al estudio de culturas del ancho mundo. En la agitada y fecunda época de los treinta, compartió por primera vez sus historias hechas canción en el programa Al oscurecer que se transmitía por la XEW, la estación de radio más importante por aquel entonces y que lanzó al estrellato a innumerables figuras que con su voz lograban modelar desde poéticos sueños hasta tórridos romances. ¿Cómo olvidad a Pedro Vargas, Pedro Infante o Agustín Lara encarnando a La voz de América Latina ?

Pues bien, entre una nutrida pléyade de talentos para todos los gustos y géneros. Cri Cri deleitaba al público de pequeños radioescuchas cantando historias sobre mundos llenos de fantasía que convivían perfectamente con la realidad del país y componiendo hermosa música para vitalizar sus cuentos.

Algunos de ellos poseen una apasionada estructura didáctica, otros hablan de importantes valores y muchas otras tienen cientos de animalitos como protagonistas principales pero, todas ellas comparten una delicada composición musical que sugieren profundos conocimientos teóricos y un enorme talento.

Las historias de Cri cri son animadas por la música popular de diferentes lugares: tangos, jotas, sones jarochos, fox trot, habaneras y estilos clásicos evocan diferentes latitudes y regiones. Ché araña nos lleva a los barrios bonaerenses donde suenan los acordes del bandoneón y los pies se deslizan a la luz de las velas; mientras que La J de la j nos remite a la España …donde truenan los dedos y olé…

Personajes de diferentes países convivían en su música como Chong-Ki-Fú el chinito estampado en un jarrón, El ratón vaquero que en la trampa preguntaba …what the heck is this house for a manly cowboy mouse…, Jorobita quien a la diestra del Sultán, sentadito en un diván se quedó a vivir.

Gabilondo Soler fue conocido como el guasón de las teclas en la XEW debido a su agudo sentido del humor y sus finas críticas sociales, que podemos encontrar en muchas de sus canciones como La negrita Cucurumbé, Bombón I La muñeca fea . Realizó estudios en astronomía y fue conocido como un ávido lector. Sin embargo, la educación y el cariño por la infancia marcaron su vida y, a través de la música, ha llevado su objetivo hasta millones de niños de todas las nacionalidades. Entre su producción escrita destaca Cuentos para cantar y canciones para leer y resulta fascinante aprender con La marcha de las letras o bien recorrer el Caminito de la escuela.

Murió el 14 de diciembre de 1990 dejando un legado de más de doscientas canciones cuya vigencia parece trascender el tiempo y tanto chicos como grandes podemos entonar La patita o Juan Pestañas.

¿Quién es el que anduvo aquí?
Fue Cri Cri, fue Cri Cri
¿Y quién es ese señor?
El grillo cantor.
.:M:.

*Escrito originalmente para e.Metro, estación Auditorio