Saltos al Agua – La gloria en la natación

En la Ciudad de México conocemos que “El Salto del Agua” es una famosa fuente en el Centro de la Ciudad que fue contraída en la época virreinal y que daba fin a un gran acueducto que bajaba por la hoy Avenida Chapultepec.

Pero, qué hay de aquellos que no dan saltos del agua sino hacia ella…, es decir los nadadores; héroes deportivos que a lo largo de la historia han fascinado y emocionado al público que sigue de cerca las contiendas olímpicas.

La natación es simplemente, el conjunto de movimientos, variadamente regulados, que le dan al cuerpo humano la posibilidad de mantenerse a flote y avanzar en el agua. Esta actividad se remonta a los orígenes mismos de la humanidad, habilidad que les sirvió para huir de fieras, cruzar ríos y obtener alimentos.

El Imperio Romano vio nacer las competiciones de natación, las cuáles se desarrollaban a lo largo del río Tíber, tradición que se extendió por gran parte de Europa y se conservó hasta bien entrada la Edad Media. En Venecia se celebraban competiciones de natación, en dónde los marineros genoveses eran famosos por su gran habilidad para el deporte.

Para el siglo XVI, la natación se consideraba un arte, Nikolaus Wymann escribió un tratado sobre el proceso de nadar llamado De arte natandi, al que siguieron muchos más tratados a lo largo de dos siglos en donde se abordan técnicas de natación tanto en la guerra como en la salud.

La profesionalización de este deporte vería sus inicios en el siglo XIX, en Londres se constituía la primera federación de natación y para 1871 se disputan en Estados Unidos los primeros campeonatos. El 19 de julio de 1908, los dirigentes deportivos de nueve naciones fundan la Federación Internacional de los aficionados a la natación, organismo que definiría las reglas de las competencias modernas de este deporte.

Ser campeón de natación y destacar en el deporte no es nada fácil, ya que la voluntad de ganar es menos que suficiente, años de práctica y de esfuerzo sirven para adquirir una técnica que permite al nadador desplazarse con velocidad en un ambiente diferente al que el ser humano está acostumbrado, como lo es el agua. Puede que en otros deportes como el fútbol o el tenis, exista la suerte al momento de competir, en natación es un factor que el deportista no conoce.

Existen varias técnicas para nadar, las que están en el grupo de la natación artística y natación de estilo libre. En los estilos artísticos encontramos la braza, la espalda, la mariposa y el delfín; todos ellos muy vistosos, siendo uno de los más populares el estilo mariposa, el cual consiste en mover los brazos de forma rotatoria al tiempo que el pecho el nadador se alza, pareciendo que va a salir del agua volando (de allí su nombre), mientras que sus piernas se mueven juntas y golpean simultáneamente el agua.

El estilo libre se distingue por la velocidad que adquieren los competidores. El crawl como es llamado también este estilo consiste en el movimiento circular de los brazos. Mientras uno está estirado hacia el frente con las palmas hacia al fondo, el otro está pegado al cuerpo; el movimiento consiste en cambiar de posición los brazos empujando el agua con las palmas. Las piernas tienen movimiento independiente y se mueven en una distancia de aproximadamente 30 centímetros para golpear el agua. Otro factor importante en el crawl es la respiración, la cual se dificulta porque el nadador debe mantener su cabeza sumergida bajo el agua. Ésta por lo regular se hace cada tres o cuatro brazadas y se logra girando la cabeza hacia la izquierda al momento en que el brazo derecho está estirado hacia delante.

En los últimos años han destacado en este deporte dos figuras jóvenes que han llenado de records y marcas a la natación, ellos son Ian Thorpe y Michael Phelps.

Ian Thorpe nació en Paddington, Australia en 1982. En 1998 sorprende al mundo al ganar el campeonato mundial, lo que lo llevó a las grandes esferas de este deporte en los juegos olímpicos del 2000 en su natal país, en donde se consolida campeón en los 400, 4×100 y 4×200 metros estilo libre. A partir de allí la carrera de Ian estuvo llena de triunfos, con otros cinco campeonatos del mundo en las diferentes competencias y estilos en los que ha participado.

Estas preseas hicieron crecer su popularidad a nivel mundial y gracias a su velocidad (y a su curioso apellido) es conocido como “El torpedo”, el cual es el nadador australiano con más preseas en este deporte.

Uno de sus más grandes éxitos se dio en los juegos olímpicos de Atenas en 2004, ganando el oro en los 200 y los 400 metros estilo libre y la plata en 4×200. Thorpe tuvo mucha presión para estos juegos, y en particular en una competencia, la cual fue llamada “La carrera del siglo” y que estaba bajo la categoría de 200m libre, en la cual superó por mucho a otras estrellas como Michael Phelps, consolidando así su posición de campeón.

Michael Phelps nació en Baltimore, Estados Unidos, y es hasta la fecha el más joven competidor de esta disciplina que se ha presentado en unos juegos olímpicos, ya que llegó a Sydney con la edad de 15 años. A pesar de que no obtuvo medallas, Phelps comenzó allí una de las más brillantes carreras en este deporte, comenzando a romper marcas mundiales en los campeonatos de la disciplina, además de llenar su cuello con gran cantidad de medallas en las competencias de Estados Unidos y el Mundo.

En Atenas, Phelps obtuvo seis medallas de oro y dos de bronce, lo cual ha llevado a que se nombre como uno de los mejores nadadores de la historia, estando a penas debajo de Mark Spitz que ganó siete medallas en Munich 1972.

La natación es uno de los deportes más populares en los juegos olímpicos y el salón de la fama espera para Beijing más marcas rotas y muchas más medallas para Michael Phelps. Por otro lado, Thorpe, decidió retirarse del deporte en 2006 por problemas de salud y atender a las causas sociales a través de su fundación, lo que deja a Michael como la gran estrella y favorito para los Juegos Olímpicos de 2008.

El agua es un medio que el hombre ha logrado dominar y que nombres como Spitz, Thorpe o Phelps han convertido en un medio para la expresión de la voluntad humana por el éxito, siendo una de muchas figuras que, a lo largo de la historia, han llevado la filosofía olímpica de más alto, más rápido y más fuerte a niveles cada vez más impresionantes. .:M:.