Una economía en vías de desarrollo es un factor clave para el impacto de acciones efectivas por parte de empresas, gobiernos y sociedad en la toma de conciencia respecto al daño del medio ambiente ya que, la voluntad de cada miembro no basta para hacer frente a problemáticas tales como pobreza, falta de infraestructura, deficiencias en el sistema educativo que fungen como barreras para una implementación integral de negocios tipo “verde”.
Para resolver esta problemática se necesita de una inversión inicial mucho mayor en comparación de la que requiere un negocio común ya que la tecnología es el factor clave para poder incorporar insumos y materia prima orgánica de forma eficiente.
Sin embargo, incorporar algunas prácticas dentro del plan corporativo de una empresa significa diferenciarse no sólo con el cliente final sino también la comunidad interna y de esta forma se empieza a crear una cadena de valor que no es exclusivamente competitivo sino sustentable.
Porque al concebir un producto ecológico desde sus materias primas, insumos y proceso de producción significa la racionalización de recursos y un precio competitivo a largo plazo porque se está obligando –al mismo tiempo- a los proveedores o distribuidores a incorporar practicas amigables al medio ambiente y de esta forma no sobre-explotar los recursos al punto de la escasez y haya una alaza de precios obteniendo un sobreprecio no justificado frente al cliente o consumidor final.
También hay que pensar en los deshechos que genera el producto en cuanto a su envase, empaque y embalaje porque, éstos también comunican responsabilidad de parte de la empresa y una coherencia en lo que se ofrece; hay que ver éstos instrumentos como medio de diferenciación frente a los competidores y la última carta que se tiene para concientizar, educar y lógicamente para vender.
En este punto hay que aclarar que debe de incorporarse a la etiqueta o empaque un punto de contacto para que las personas quiénes deseen reciclar ayuden a cierra el ciclo llevando los deshechos a centro de acopio adecuados según la región donde se esté comercializando el producto.
Hay muchos retos durante el camino de un negocio sustentable pero, la manera más efectiva por empezar es educar a la propia comunidad que reside en la empresa para concientizar de la huella ecológica que tiene cada decisión que se toma y no sólo desde el punto de vista administrativo sino del medio ambiente ya que una acción es un día más de vida para la empresa; es el mensaje que debe de comunicar los altos mandos y llevar a cabo practicas que sirvan de ejemplo.
Además que el colaborador se sienta satisfecho de laborar en una empresa que escucha el llamado de emergencia de un calentamiento global y no solo de una sociedad consumista; se reflejará en el incremento de productividad y un posicionamiento de imagen corporativa dentro de las familias de cada uno de los que son parte de la empresa.
Comunicar no sólo es la clave para resolver problemas sino también para educar y concientizar y de esta forma modificar hábitos que demanden productos ecológicos o por lo menos que no impacten tanto al medio ambiente.
Si tienes algún comentario, no dudes en mandármelo a: nads@myco.com.mx .:m:.

