Tres flores para Ana

Miro detenidamente cada uno de los rostros de pintorescos matices junto a mí, el sonido intolerante del ventilador que en vez de refrescar parece avivar aún más este sopor caliente. Las ventanillas entreabiertas dejan colar un poco de oxígeno tibio al interior del vagón que parece entremezclar aún más los pesados aromas. Veintenas de manos se aferran a los aceros rígidos que enmarcan los espacios exageradamente colmados. Levanto mi rostro y observo la publicidad y demás detalles que desde hace veinte minutos vengo haciendo.

Me doy cuenta que a sólo dos estaciones más finalmente arribaré al andén de Tacuba. Sin perder detalle alguno miro fijamente el logo de la estación el cual es representado por tres flores. Inevitablemente evoco las frases ilustradas que papá solía pronunciar cada vez que pasábamos por allí y que gustoso no se cansaba en repetir;

-“Si alguna vez, por alguna circunstancia, alguien te preguntará sobre el significado de estas flores o la relación que estas tienen con la estación del Metro, sencillamente tú responde que el nombre Tacuba se deriva de la palabra náhuatl “Tlacopan” que significa “La tierra de flores” la cual refiere al hermoso y antiguo reino de Tepaneca de Tlacopan que existió en tiempos prehispánicos. Verás que tu respuesta les sorprenderá pues esto casi nadie lo sabe.”

También recuerdo que tres días después de que papá muriera mamá me mostró el único poema que él le escribió y con el cual ella terminó por enamorarse perdidamente de él y el cual memoricé, no sé si por su hermosura o quizá por hacerme de una reminiscencia más asida a su persona. Él tituló su poema así:

Tres flores para Ana

En el otoño, reuní todas mis tristezas,
penas e inseguridades y las enterré en el jardín.
Y cuando regresó abril, y la primavera boreal llegó a celebrar sus fiestas con la tierra,
Crecieron en mi jardín tres flores hermosísimas, como ninguna otra.


Tú acudiste a contemplarlas, y entonces me dijiste:
Cuando llegue el otoño a mi vida, en desoladas épocas de siembra,
¿Me darás semillas de estas flores, para que también crezcan en mi jardín?”.

Después, mirando el papel con los ojos vidriosos, mamá me contó que durante ese tiempo, el tiempo en que papá la cortejaba, ambos viajaban en el Metro después de salir de la escuela. Mamá miró el diagrama para saber cuantas estaciones faltaban antes de llegar a la estación en donde se bajarían, entonces, ella miró las tres flores del logotipo de la estación Tacuba, sin ningún interés en particular, mamá dijo entonces:

-«Me gustaría saber que relación tienen esas flores con el nombre de la estación».

Al día siguiente papá averiguó todo lo referente al significado del logotipo de la estación Tacuba, incluso, aún se dio a la tarea de escribirle a mamá aquel poema que mamá aun guarda con sobrado recelo en aquel cajón de su tocador. .:M:.

*Escrito originalmente para e.Metro, estación Tacuba