Voces de Catedral

Los habitantes de esta gran urbe, entre lo bullicioso de las calles, lo gris del asfalto y las nuevas construcciones, olvidamos que la ciudad de México es una urbe de siglos de antigüedad y que entre sus piedras canta —de manera cada vez más silenciosa— la historia de quienes vivieron en ella antes que nosotros.

Cerremos los ojos un momento y pongámonos frente a la fachada de uno de los monumentos más emblemáticos del Centro Histórico y dejémonos inundar por el poder de su fachada… escuchemos ahora que desde el interior nos llaman las voces de la Historia, la Música, la Liturgia y el Arte; son ellas quienes nos guiarán por la visita nocturna dentro de la Catedral Metropolitana de México.

Lo magnífico de este espectáculo es que, a pesar de que son varios los asistentes al recinto, uno se topa de frente ante un monumento que nos muestra su grandeza en la oscuridad y que, a través de los actores, nos comparte sus historias más íntimas.

Al tocar la puerta oeste de la Catedral nos recibe el anfitrión que amablemente nos comparte una de las leyendas más famosas de esta ciudad, la del Señor del Veneno (que se encuentra dentro del recinto), la cual servirá de preámbulo para dejarnos acceder al templo que, durante siglos, fue el centro de poder religioso más importante del continente.

Vale la pena caminar despacio y disfrutar el juego de luces y sombras que nos ofrece el espectáculo interior. Observar cada una de las curvas doradas en el Altar del Perdón, construido en 1735 bajo la dirección de Gerónimo de Balbás. O bien, escuchar las historias que se tejen entre los dos monumentales órganos, mientras que de viva voz, nos cuentan su intimidad para concluir con un diálogo magnífico de los sonidos que salen de sus flautas.

La madera de la sillería del coro, la herrería china y las altas columnas enmarcan el altar mayor y la cátedra del arzobispo, en donde la Voz de la Liturgia nos explica la importancia de los sacramentos para la vida del recinto religioso. Al avanzar un poco más llegamos a uno de los tesoros pictóricos más bellos que existen en la ciudad: la Sacristía. Cristóbal de Villalpando y Juan Correa, dos de los pintores más importantes de la época, crearon una música de colores que envolvió a los asistentes al cruzar las grandes puertas de madera, adornando así el espacio con todo el poder que la pintura puede dar. Además, los sacristanes nos explican cada una de las vestimentas y símbolos del arzobispo, dejándonos ser parte de tan importante y solemne labor: la de revestir y dar forma al rito y la tradición.

Por último, el Altar de los Reyes —la joya más valiosa del recinto— se nos presenta magnífica y brillante, como si marchara al sonido de las trompetas triunfales. El mismo Gerónimo de Balbás, su creador, nos explica junto con las cuatro voces cada una de las figuras y formas con las que el arte churrigueresco hace empapar nuestros ojos para rematar con las pinturas que dan honor a la Asunción de María, a quien está dedicada la Catedral.

Sin más de mis descripciones, les recomiendo que visiten este espectáculo que se presenta los miércoles en la Catedral Metropolitana a las 20:00 horas; en verdad valdrá la pena descubrir los secretos de ese magnífico edificio que custodia siglos de historia del arte en nuestro país. El costo es de $300.00 MX y con credencial de INAPAM, estudiante o profesor la entrada cuesta $250.00 MX. Vale la pena invertir por tan excelente recorrido por la historia de este monumento cuando se acerca cada vez más el Bicentenario de la Independencia Nacional, así que no se lo pierdan. .:m:.