Seguramente todos cuándo éramos niños (o no tanto) veíamos en la televisión al Príncipe del Rap, pues bien, ese elegante sujeto ha cumplido recientemente sus cuarenta años.
Este -que es uno de los actores mejor pagados de Hollywood- comenzó su carrera en 1984, cantando a dúo con su amigo Jeff Townes (aquel que conocemos como DJ Jazzy Jeff, o Jazz en la serie televisiva). Sus canciones poco a poco se fueron ganando el gusto del público ya que tenían un contenido muy simple y gracioso, lo que hizo que en 1988 ganaran el premio Grammy en la categoría de Rap por la canción “Parents Just Don’t Understand”.
Su éxito y fama crecían y el carisma del actor llamó la atención de los ejecutivos de la NBC, mismos que crearon una serie televisiva en torno al cantante, destacando los rasgos de personalidad de sus canciones. En 1990 comienza la transmisión de la serie “El Príncipe del Rap”(The Fresh Prince of Bel-Air), en esta serie Will Smith interpreta a un personaje de igual nombre el cual llega a vivir a casa de sus tíos ricos en Los Ángeles. Esta fórmula funcionó con gran éxito durante seis años.
Una vez colocado en el mundo del espectáculo, la fama continuó para este hombre de Philadelphia, ya que protagonizaría dos de sus más famosas películas, mismas que lo llevaron al estrellato: “El Día de la Independencia” (1996) y “Hombres de Negro” (1997). Sin duda recordamos el papel de Smith en esas dos películas, las cuales cambiaron el cine de “extraterrestres” y reabrieron el género con el toque de comedia que le caracteriza.
Otro filme que emblemático del actor es Ali (2001) en el que él interpreta al boxeado estadounidense Muhammad Ali. Su participación le valdría una nominación a los premios Óscar como mejor actor.
“Yo robot”(2004) se añade a los éxitos de taquilla, al llevar a la pantalla grande la historia la historia de una máquina humanoide con inteligencia que es culpada de la muerte de su constructor. Por supuesto este filme, junto con “Ali” y la secuela de “Hombres de Negro” (2002), servirían para quitar –a mi gusto- el mal sabor de boca que dejó “Wild Wild West” (1999) en la que participaría la veracruzana Salma Hayek.
En 2006 Will Smith filmaría la que a mi parecer es su mejor película “En busca de la felicidad”. Basada en una historia real en la que un hombre lucha por llegar a ser un exitoso corredor de bolsa y así poder dar a su hijo una vida digna.
El año siguiente estaría marcado en la carrera de Will Smith por la filmación de “Soy Leyenda”, misma que es uno de esos churros inexplicables (la que ya fue tratada en esta publicación, así que no abundaré en el tema).
En julio de este año se estrenó el filme “Hancock”, película sobre un súper héroe que tiene algunos problemas para ser el tipo heroico estándar norteamericano, además de ser alcohólico y causar grandes daños materiales. Conforme pasa la historia conocerá a un publirrelacionista que lo hará reconciliarse con la sociedad de Los Ángeles.
Independientemente de la trama, Hancock colocó al intérprete del súper héroe en un súper actor, ya que es el primero que ha conseguido que sus películas registren ingresos por más de cien millones de dólares. Esto ha llevado a que Will Smith sea una de las estrellas mejor pagadas de Hollywood con más de ochenta millones de dólares por filme.
Y bueno, qué se puede decir de este hombre que posee un gran talento, y que esperamos ver en próximas películas… pero sobre todo, aquel que ha representado el orgullo norteamericano a través de sus personajes, tiene la oportunidad de oro para consolidar su carrera por medio de más representaciones gracias a su gran versatilidad y carisma. Hasta el próximo filme.
.:m:.

