Para un escritor, artista o persona en general no existe nada más frustrante y peligroso que padecer un bloqueo mental. No importa si se trata de una tarea, un dibujo o un trabajo mecánico; cuando te ataca simplemente no puedes hacer nada coherente y cualquier idea que se te ocurra en ese momento es terrible e inservible. Lo peor es que no sabes en qué momento te va a dar ni cuánto va durar.
Experimentar la gloriosa sensación de quedarse con la mente completa y absolutamente en blanco te puede arruinar por completo tu día.
La desesperación y frustración que te invade en momentos así no tiene igual. Sientes el impulso de aventar la computadora, de romper el objeto de trabajo y estrellarte contra la superficie más cercana. Es hacer las cosas una y otra vez hasta que definitivamente el bloqueo gana la batalla y dejas todo a la mitad, o lo destruyes. Todo depende del grado de frustración en el que te encuentres.
Lamentablemente no existe una fórmula mágica que haga desaparecer al problema. El único consejo realmente bueno que puedo dar lo encontré vagando por internet -y no logro recordar donde- “Manos en el teclado, trasero en la silla”. Lo cual me parece bastante acertado. A pesar de que sólo sirva para incrementar tu mal humor pero de no hacerlo, es seguro que podrás pasar en ese estado días, meses y hasta años.
El bloqueo mental, a pesar de lo que se piensa, no desaparece sólo. Tienes o que distraerte o seguir intentándolo hasta conseguir algo bueno. Como escritor, artista, ser humano estamos expuestos a este tipo de percances, desafortunadamente.
Otro consejo es que explotes la situación. Todo lo que sientes y piensas cuando estas bloqueado son una excelente fue de inspiración para casos extremos, sino me creen están leyendo un artículo fruto de la desesperación que me produjo un bloqueo mental particularmente fuerte.
Con esto no quiero decir que ya lo haya superado pero al menos no me ha impedido seguir adelante con mis actividades diarias, y me ha salvado de azotarme contra mi escritorio y aventar a la pobre laptop que culpa no tiene.
Distraerte sirve de igual manera cuando en lo que trabajas requiere de un poco más de paciencia, pero lo importante no es abstraerte del problema sino relajar tu mente lo suficiente como para retomar el trabajo más tarde. Al final todo se resume a conocernos lo suficiente como para poder decidir cual opción nos conviene más y aplicarla. Como dijo una vez Picasso “La inspiración existe pero tiene que encontrarte trabajando”, nada surge por generación espontánea. Todo lleva cierto trabajo que tenemos que realizar así tengamos ganas de mandar todo a volar, sobre todo cuando nos encontramos ante un bloqueo mental.
No existe nada más poderoso que la mente, por ello debemos trabajar en ordenar nuestros pensamientos lo suficiente como para salir del paso y realizar lo que se supone que tengamos que hacer, como un artículo .:m:.

