¿Qué niña no ha tenido una Barbie en su vida? Desde niñas pequeñas mexicanas, estadounidenses, bonaerenses por sólo utilizar los patronímicos propios del continente americano; las chiquitas del mundo han vertido sus sueños e ilusiones en los juegos inspirados por las hermosas muñequitas de la firma Mattel.
Si bien, a últimos años la diminuta y estilizada figura de Barbie ha suscitado polémicos debates en torno a su peso y talla (205 gramos de peso distribuidos en 12.7 centímetros de busto, 9.5 de cintura y 13.2 de caderas) cualquier argumento se diluye al analizar su influencia desde lecturas tan distintas como las de la historia, las de la moda y, sobre todo, las que la convirtieron en un icono que ha crecido acompañando a las más vanguardistas reacciones sociales de su tiempo.
Barbie, cumplió el 9 de marzo sus primeros cincuenta años. Inmaculada y radiante como siempre; cobrando vida en los diseños más atrevidos de sofisticados y cotizados diseñadores, en los crecientes números de la industria juguetera y naturalmente, dentro de las fantasías de miles y miles de niñas que soñaban con ser astronautas, maestras, bailarinas tan hermosas como ella.
La historia inició cuando Ruth Handler decide crear una muñeca adolescente para su hija Bárbara, quien se aburría con los juguetes tradicionales. Al ver el impacto que tuvo en Alemania la muñeca Bild Lilli –no necesariamente infantil- Ruth decidió lanzar al mercado a Barbie, una chica joven que incursionaba en el mundo de la moda y encarnaba los ideales revolucionarios de las mujeres norteamericanas de los albores de los años sesenta.
El verdadero nombre de esta flamante heroína es Bárbara Millicent Roberts, en honor a la hija de Ruth. Su lanzamiento en la Feria Internacional de Juguetes de Nueva York es todo un éxito que impulsado por Elliot Handler quien era copropietario de la firma Mattel y esposo de Ruth.
La primera Barbie era rubia, lucía un atrevido traje de baño listado y su cabello se recogía en una coqueta “cola de caballo”; se podía adquirir por sólo tres dólares y los diversos “sets” de ropa y accesorios se compraban por separado a cinco dólares. De ahí, al estrellato.
Los cincuenta años de Barbie se festejan en diferentes ciudades del mundo y México no es la excepción. El Museo Franz Mayer –ubicado frente a Bellas Artes para información de aquellos despistados- presenta en un pequeño montaje un recorrido por su historia que atrapa a chicas y a grandes a cada paso.
Altamente recomendable, la exposición cuenta con un discurso museográfico sencillo y claro compuesto por cédulas, videos, bocetos de reconocidos diseñadores y, naturalmente, un montón de muñecas Barbies luciendo hermosos vestidos.
Resulta estimulante y divertido escuchar los comentarios del público vecino: “Yo tenía la Barbie Cristal”, “no sabía que esta edición había llegado a México”, “¡Mira! es Escarlata O´Hara, la protagonista de lo que el viento se llevó”… y muchos más.
Otro punto muy interesante, es mencionar que Barbie ha crecido a la par de la segunda mitad del siglo XX y ahora del XXI. Ha incursionado en múltiples profesiones y ha llevado la voz y la figura de las mujeres a lo largo y ancho de nuestro planetita azul.
Existe una Barbie hippie, una rocker y una que rapera, está la versión de femmé fatal de los años treinta, la súper deportista y la del proyecto Casa Blanca. También ha incursionado en la multiculturalidad y podemos apreciar hermosas figuras asiáticas, africanas, árabes y latinas. Cada niña puede elegir con cual de ellas identificarse. Por si fuera poco, la rubia multifacética tiene cinco hermanas: Skipper, Tutti, Stacie, Kelly y Krissy. Así que hay para todos los gustos.
Dato curioso es la figura en la que se inspira la autora para dar vida a Ken, el eterno enamorado de Barbie y que en realidad fue novio de su hija Bárbara por varios años.
Según leí en alguna de las cédulas del Franz, Ken y Barbie rompieron tras 43 años de relación debido a la intromisión de un guapo “surfer” australiano en la escena pero que hay posibilidades de un final feliz y un romántico reencuentro.
Dentro de la exposición se pueden apreciar diseños de firmas exclusivas, más de setenta entre las que destacan Giorgio Armani, Diane von Furstenberg y Zac Posen. De igual forma, deslumbrantes muñecas encarnan heroínas de películas como “Mi bella dama” interpretada por la glamorosa Audry Hepburm, a míticas damiselas como Ginebra la adorada reina de Arturo de Camelot; y a legendarias mujeres como Cleopatra o la mismísima Josefina de Bonaparte.
La muñeca Barbie cumple cincuenta años y se ha convertido en un icono popular que lleva mensajes polivalentes pero que ha acompañado a innumerables generaciones de chicas que han querido ser como ella. La expo del Franz estará abierta al público hasta el 10 de mayo, así que ahora en este periodo vacacional se convierte en una excelente opción para divertirse y viajar por el túnel del tiempo.
Sin duda, si tienes ya varias décadas recordaras tus años infantiles cuando jugabas a ser como Barbie; si eres una adolescente recordarás tu primera muñeca, y si eres pequeña, querrás toda la colección.
.:m:.

