Batalla de gigantes: La triada alemana

Cuando dicen “coche de lujo” a muchos se nos viene a la mente un Mercedes- Benz, de preferencia negro. La marca de la estrella de tres puntas ha sido reconocida por ser una marca de lujo e innovación tecnológica. Sin embargo, no esta sola en ese punto. Dos marcas, originarias de Alemania también, han sabido crear productos que han puesto a temblar a los ejemplares más grandes y avanzados de Mercedes; me refiero a Audi y BMW.

La marca de los cuatro aros era, en origen, 4 marcas distintas, las cuales se fusionaron en Audi. En los últimos 30 años ha desarrollado tecnologías que han sido innovadoras y referencia no sólo para el segmento de lujo, sino para la industria, por ejemplo, adelanto a BMW y Mercedes en el uso cotidiano de la tracción total en sus vehículos (el denominado Cuatro; primo hermano del 4MOTION de Volkswagen), algo sólo visto en marcas japonesas como Subaru.

La historia de BMW es algo distinta. Siendo fabricante en un principio de motos y motores aeronáuticos (eran dos compañías que se fusionaron) paso a construir automóviles por ahí de finales de los años 20. El modelo se llamó v3/15 PS, o también DA 2, y fue fabricado bajo licencia del británico Austin 7 Desde entonces se distinguieron por un dinamismo y calidad de factura buenos, siendo hasta los años 60’s que adquirieron el nivel de la marca de la estrella de tres puntas.

La historia de Mercedes-Benz inicia en los primeros tiempos del automóvil, a 1880, cuando Gottlieb Daimler y Karl Benz inventaron de forma independiente el motor de combustión interna para automóviles en el sudoeste de Alemania. Con dicho motor Daimler y Benz crearon el primer coche del mundo en 1886, nombrándolo en un principio «Daimler-Benz PattentMotorWagen». Este prototipo contaba sólo con 3 ruedas y una sola marcha, alcanzando una velocidad máxima de 17 Km. /h, con una potencia máxima de 0,9 caballos. Esta marca se puede considerar la madre de los automóviles.

Después de un poco de historia, al grano. Estas tres marcas se enfrentan en prácticamente todos los segmentos, desde compactos hasta sedanes de representación, pasando por los todoterrenos de lujo (segmento creado por Land Rover y redefinido por Mercedes- Benz con su clase M), y los típicos sedanes medianos, y  sus versiones de altas prestaciones, sin olvidar a los subcompactos de lujo, como el incomprendido Audi A2 y, en contraste, los exitosos Clase A y B de Mercedes-Benz, o a los Coupes, como el Serie 6 de BMW, el Audi A5/S5 y el CLK de Mercedes- Benz, ahora llamado Clase E Coupe.

Cada nueva generación de algún vehículo de estas marcas conlleva una vuelta de tuerca; pues siempre llevan tecnologías que, invariablemente, pasaran a vehículos de marcas para el gran público. Baste recordar la inyección directa, y las luces de halógeno, elementos que en su tiempo fueron innovadores, ya se pueden conseguir en automóviles mucho más baratos que uno de esta triada de ases alemanes.

Algunas innovaciones de estas marcas son:

  • Tracción total
  • Iluminación con faros de halógeno
  • Sistema de Frenos Antibloqueo (ABS)
  • Control de Estabilidad
  • Bolsa de aire
  • Neumáticos “Runflat”
  • Motores de inyección directa.
  • Motores Diesel de alta eficacia

En resumen, fuera de la batalla de estas marcas, la cual ha dado joyas a la industria automotriz como el BMW M1 de los 70’s, El Audi RS4 de principios de milenio, cuya potencial se esconde bajo una carrocería de Station Wagon, o el Mercedes SLR-McLaren, el verdadero mérito esta en desarrollar tecnologías que pasaran a las grandes masas después de pasado algún tiempo.

Los grandes ganadores de este duelo son la industria automotriz y el público, el cual disfruta de sistemas más eficientes y mayor seguridad en sus vehículos. .:m:.