Los clásicos de Disney han marcado durante aproximadamente 80 años a la historia del cine, partiendo desde las primeras animaciones de Mickey Mouse hasta la puesta en escena de La Princesa y el Sapo.
Los clásicos de princesas se han convertido en un icono de la marca americana Disney, las cuales son una muestra de vida “ideal”. La chava que no tenía nada y que al final lo tiene todo viviendo con su príncipe azul.
La Princesa y el Sapo ha querido retomar las historias de amor básicas de la casa productora. Digamos que es un collage de La Sirenita, La Bella y la Bestia, Mulán, El Libro de la Selva, Aladdin entre otras.
La fórmula de utilizar a la señorita joven que tiene un ideal en la vida, pero que se ve truncado gracias a un villano el cual quiere eliminar sus sueños a costa de todo, y el mismo que termina muerto o eliminado por culpa de sus mismas obras; y claro, siempre el premio mayor es la vida eterna con el príncipe azul, que en este caso es verde.
La historia se desenvuelve en Nueva Orleans a principios del siglo XX, cuando el Jazz estaba a su máximo esplendor . Una chica de color llamada Tiana es la protagonista, la cual tiene el sueño de poner su propio restaurante como lo hubiera deseado hacer su padre.
El otro protagonista es un príncipe músico, el cual se ve convertido en sapo gracias a un terrible maleficio.
A partir de este momento ellos empiezan a vivir grandes aventuras.
Hacía ya bastantes años que Disney no producía una película de dibujos animados tradicionales, por lo que ésta fue una estrategia para retomar el camino original de las animaciones de Walt; sin embargo este largometraje contiene gran cantidad de musicalización, que en ocasiones parece excesivo, aunque queda muy ad hoc al ambiente de Nueva Orleans.
Lo malo es que los dibujos carecen de identidad propia y se ven muy similares a producciones anteriores. Tal es el caso del antagonista el cual es una copia americana de Jaffar, el villano de Aladdin. La princesa Tiana es como Mulán pero afroamericana y muchos otros personajes parecen directamente extraídos del libro de la selva.
El clásico de Peter Pan se hace presente cuando la historia se centra en la aparición de una gran estrella en el firmamento y los dibujos cadavéricos animados parecen fusilados de la animación mexicana La leyenda de la Nahuala.
La película es buena para los niños que no han tenido contacto directo con otras producciones de Disney, sin embargo, para la gente que creció con los clásicos del castillo de la cenicienta, parecerá una mezcla bien realizada de las historias que alguna vez cautivaron al mundo.
Haz tu propia crítica, te invito a que veas la película en tu sala de cine preferida. Di no a la piratería. .:m:.

