Cuba; necesidad de un cambio

“La felicidad general de un pueblo
descansa en la independencia individual de sus habitantes.”
José Martñi

Al hablar de esta isla nos vienen muchas imágenes a la mente, playa, música, fiesta, etc. Y aunque continua siendo uno de los destinos del Caribe más concurrido; todos los que han visitado el país, tienen una serie de opiniones encontradas respecto a forma de vida de los cubanos.

Miles de camisetas del Che Guevara se portan por turistas, algunos jóvenes alardean de su simpatía por el régimen que se vive desde hace ya más de cincuenta años en Cuba. Sin embargo muchos son los contrastes que se viven día a día en tan paradisiaca isla.

Al ser de los pocos países en el mundo que aún se rige bajo un sistema comunista, muchas también son las historias que se pueden entrelazar al respecto y en lo personal considero que el mandato de Fidel Castro ha convertido a este país que en su momento fue uno de los más avanzados en América Latina, según las cifras de la UNESCO en 1958; en una de las naciones más pobres del continente.

Variados son los mitos y verdades que se conocen de este gobierno que lleva más de cinco décadas en el poder ¿cómo se le denomina a este concepto?

Se habla de educación gratuita y de calidad, pero también es cierto que sin importar la profesión que ejerzas o el nivel educativo que tengas, tu salario mensual promedio al ser nacional, es de veinte dólares, que por obvias razones no da para comprar mucho.

El gobierno asegura, que la difícil coyuntura económica, se debe a la “crisis global del capitalismo” y la “guerra económica” de E.U.A. contra la isla, sin embargo es un secreto a voces el hecho de que Estados Unidos a pesar del embargo comercial, se ha convertido en el primero proveedor de alimentos a Cuba.

Más que culpar agentes externos, habría que hacer un verdadero análisis de su modelo económico y la falta de libertad que ahoga cualquier iniciativa privada y sobre todo subrayar los desequilibrios del comercio. Ya es una situación insostenible, pues se sabe que la isla no puede pagar sus facturas pendientes.

El cambio es urgente y se pide a gritos, no se puede seguir gobernando como si el mundo se hubiera detenido. Nos encontramos en la sociedad de la información, cómo es posible que se quiera seguir coartando este derecho e intentar cerrar cualquier vía de comunicación con los habitantes del país. Imposible viajar, conocer…

Sabemos que cualquier apertura política, podría cambiar el rumbo del país; cuánto más tendrá que pasar para que los habitantes de esa nación puedan decidir por voluntad propia su destino y no sentir esa constante opresión y miedo a expresarse en su propia casa.

No podemos demeritar los inicios de la revolución cubana, las causas por las cuales muchos utópicos seguimos apoyando. Pero es bien sabido que el hombre se embriaga de poder y quien no desea cederlo, no se le puede llamar más que un Dictador.

El pueblo cubano es maravilloso, su gente cálida e inquebrantable y bien vale la pena conocer su cultura y paisajes, pero cada vez que se mencione su nombre, deberíamos pensar que es más que necesario un cambio y pensar cómo sociedad la forma en que percibiremos, cuando inevitablemente el régimen caiga. .:M:.

*Escrito originalmente para e.Metro, estación Jamaica