Antes de iniciar mi participación, quisiera agradecer y al mismo tiempo felicitar, a este medio de, especialmente reflexión, pero igualmente de creatividad, diversidad, ideas y participación de este espacio. Aunque mis colaboraciones han sido un tanto intermitentes desde que se me invitó hace prácticamente un año, realmente he disfrutado poder escribir mis reflexiones sobre temas, a veces, ajenos a mi, pero que sin dudad hacen crecer mi acervo informativo. ¡Gracias Cecilia!
Y es que sin e.Metro muchos de nosotros no podríamos hacer esta labor, aunque en mi caso sea un poco amateur. Y hablando de que haríamos sin e.Metro también hay que pensar es que haríamos o no haríamos sin el metro de la ciudad de México. La última cifra que recuerdo, es que este medio de transporte mueve poco más de 5 millones de personas diariamente y cada vez que alguna de sus líneas de ruta deja de funcionar, el caos no se queda abajo, en las estaciones sino que el tráfico y cantidad de gente en las calles aumenta considerablemente.
Y vaya que falla constantemente, siendo tan fuertemente subsidiado y con falta de mantenimiento en muchas de las estaciones deriva en que el sistema se estropee fácilmente. Pero a pesar de esto, la Ciudad de México sin el Metro no podría ni siquiera funcionar mínimamente y como ninguna otra ciudad en el mundo que ya tenga alguna red de tren subterráneo no puede prescindir de ella. El subterráneo elimina cientos, o miles, de autos de las calles, y tal vez no en el caso mexicano, pero en la gran generalidad es un sistema muy eficiente, sencillo y me puedo atrever a decir que entre mas grande es la red, así lo será su dinámica económica, y para seguir prosperando se tiene que ampliar mucho más la red.
Pero eso conlleva a una contradicción. Muchas de las grandes ciudades, incluyendo la nuestra, tienen proyecciones de continuar su crecimiento, más moderadamente en el caso de México, pero es algo que pareciera inevitable, al fin y al cabo la zona metropolitana de la Ciudad de México sigue siendo la 5ª zona económica más poderosa del mundo, produce el 50% del PIB y capta cerca del 60% de la inversión extranjera. Pero contrapuesto a ese hecho, la zona oriente del Distrito Federal sufre cada vez más problemas en la distribución del agua; la contaminación en todos sus frentes tiene a la ciudad arrinconada en el tema de la basura, el agua, polución del aire, etc. Este año llevaba la cuenta unas 4 ó 5 alertas ambientales alrededor de inicios de abril por la mala calidad del aire.
Entonces seguir invirtiendo en la infraestructura de transporte de la ciudad, sea cual sea, autobuses, metro, vialidades ¿no invitaría a que zonas, hoy fuera de la ciudad, se integraran a la mancha urbana? Porque, vamos, si venir de Cuautitlán Izcalli me tomaba 2 horas a media, el tren suburbano de reduce el tiempo a 20 minutos, entonces, habrá gente viviendo más allá Cuautitlán Izcalli que se atreva a integrarse a la dinámica de la ciudad, se construyan más casas, más comercios y la migración a la ciudad crezca aún más.
¿Cómo conciliar ambos temas? Progreso sin dañar aún más la calidad de vida de los ciudadanos.
Sin duda estos proyectos en puerta serán increíblemente benéficos, pero durante cuanto tiempo. ¿Cuántos más autos, cuánta más gente puede soportar una ciudad? No quiero ser apocalíptico pero en algún lado esto tendrá que estallar. No importa si será el D. F., Tokio, Beijing, Moscú, pero cuando suceda creo que nos preguntaremos sobre como salir de un problema que desde hoy y dentro de unos 50 años no tiene una solución, al menos realista.
Y para terminar pues no me queda más que ver próximamente estos proyectos terminados y disfrutar de esa sensación de que nuestra ciudad está transitando a ser un lugar ligeramente mejor para vivir y que en cierto modo existe una mayor preocupación por uno de los grandes de los capitalinos, que es sin duda las horas picos de la ciudad y las terribles condiciones del transporte que uno debe enfrentar día a día. .:M:.

