De corrido por la expresión mexicana

¿Con qué he de irme?
¿Cuál flores que fenecen?
¿Nada será mi nombre
Alguna vez?
¿Nada dejaré en pos de mí
en la tierra?
¡Al menos las flores
al menos los cantos!

Poema indígena

Bien decía Chava Flores que “cuando un pueblo canta, el espíritu vibra y se llena de paz”, los corridos son un género musical que inicialmente expresaban y transmitían lo sucedido durante la Revolución Mexicana, se dieron a conocer a través de las voces de los participantes en dicho movimiento y posteriormente de generación en generación. 

En un principio los corridos presentaban versos que contaban las hazañas de Emiliano Zapata, Francisco I. Madero, los ejércitos, batallas, las derrotas, y por supuesto los triunfos en la lucha por el ‘ideal de una Nación’. Al puro estilo de los juglares, personajes sin nombre que lucharon en la primera década del siglo XX, crearon melodías y letras, que hoy, son consideradas piezas del arte musical tradicional mexicano y que están llenas de ingenio, sentimiento y pasión.

Los corridos forman parte importante de la historia contemporánea de México, en años posteriores a la Revolución, las abuelas, los tíos, las familias aún entonaban La tumba de Villa, Nuestro México febrero 23, El mártir de Chinameca, y probablemente aún se llenaban de lágrimas los ojos de aquellas personas que habían visto de cerca la lucha o que habían perdido a seres queridos en aquél movimiento.

Años más tarde fueron las voces de intérpretes como Los Alegres de Terán, Lola Beltrán, Antonio Aguilar, Pedro Infante, José Alfredo Jiménez, Luis Aguilar, María de Lourdes, Lucha Villa, Flor Silvestre, entre muchos otros, quienes hicieron llegar a los oídos y corazones del mundo entero las letras de corridos famosos dedicados no sólo a protagonistas de la revolución, sino también a caballos, gallos y amores.

Un recuerdo que sigue vivo en algunos es la voz de Ignacio López Tarso, con su sombrero negro, narrando efusivamente el corrido de Benito Canales.

Recientemente figuras como Óscar Chávez y Lila Downs, también se han encargado de incluir en su repertorio musical corridos.

Como medio de expresión en el que la libertad, el honor y el amor son elementos primordiales, los corridos se han retomado, para ahora, contar las andanzas del narcotráfico, hecho que ha causado polémica dando pie incluso a una publicación en 2005, de la Secretaria de Educación Pública (SEP) a través de la Comisión Nacional de Libros de Texto Gratuito (CONALITEG) titulado “Cien Corridos de México, alma de al canción mexicana” cuya finalidad es dar a conocer la música tradicional mexicana, pero que incluye letras de los ahora llamados narcocorridos.

En este sentido, sería difícil calificar a los narcocorridos pues, a semejanza de los corridos tradicionales, exaltan las hazañas de los narcotraficantes, empero sí podemos decir que expresan la realidad que lamentablemente está ocurriendo también en México.

Quién no ha escuchado La Banda del Carro Rojo en la voz de los Tigres del Norte, cuya música es considerada casi de culto en el norte del país y la frontera con Estados Unidos.

De narcotraficantes, coca, hierba, caballos fieles, héroes y valientes, tequileros o galleros, los corridos son una tradición que sigue viva, poniendo en alto el ingenio, la creatividad y la capacidad lírica y poética de los mexicanos. .:M:.

*Escrito originalmente para e.Metro, estación Zócalo