Si el lenguaje no se asemeja de inmediato a las cosas que nombra, no está por ello separado del mundo; continúa siendo, en una u otra forma, el lugar de las revelaciones y sigue siendo parte del espacio en el que la verdad se manifiesta y se enuncia a la vez. […]Es más bien la figura de un mundo en vías de rescatarse y ponerse al fin a escuchar la verdadera palabra.
Michel Foucault
Platicaba con mi excelente amigo sobre la revista de este mes y su temática cuando, sonriendo me soltó que el chabacano es una lengua y que, valdría la pena escribir al respecto.
Manos a la obra. Sabah es el estado federal que se encuentra al noreste de Borneo en Malasia y su capital es Kota Kinabalu. Su nombre quiere decir al amanecer en árabe y fue una colonia del Reino Unido.
El territorio es un impresionante mosaico pluriétnico en el que coexisten diferentes tradiciones, costumbres y lenguas.
La República de Filipinas por su parte es una isla que pertenece a un archipiélago compuesto por más de siete mil islas en el Océano Pacífico. Su nombre hace referencia a Felipe II y fue una colonia española, hasta que a finales del siglo XIX Estados Unidos la arrebató, provocando la llamada guerra filipino-estadounidense.
Hoy en día Filipinas cuenta con una población mestiza, entre la que se encuentran ascendentes malayos, mexicanos, españoles y chinos.
La lengua oficial de Sabah es el malayo; las de Filipinas el inglés y el filipino pero, en ambos territorios subsiste vivo el chabacano como una de las lenguas criollas con más hablantes en el mundo.
Una lengua criolla es aquel lenguaje creado por una comunidad pluriétnica que no comparte su tronco lingüístico. Ante la necesidad de comunicarse acuñan una nueva lengua que, generalmente se adapta al léxico del idioma dominante y combina la sintaxis de las de origen, fundando así una lengua nueva cargada de claroscuros, historia y paradojas que convive con las bondades del siglo XXI.
El chabacano contiene tradiciones hispanas y zamboangueñas, recetas del archipiélago y de la España mestiza. Chabacano significa sin arte o vulgar y es este el sentido con el que los hidalgos se referían a esta nueva lengua, emulando al antiguo imperio romano y a las clasificaciones del latín. Incluso, llegaron a nombrarle Español del paria o Lenguaje de la tienda.
La mayoría de sus palabras provienen del castellano y se combinan con tagalo e idiomas locales y han sido transmitidas de padres a hijos por siglos.
Algunos historiadores y lingüistas afirman que hay diversas variedades de chabacano, aunque, tras los bombardeos japoneses en la segunda guerra mundial, algunas de ellas, como el ermitaño desaparecieron por completo. Algunas de las que subsisten son: elcaviteño , el ternateño , el davaeño y el zamboangueño.
Afortunadamente en las localidades donde se habla hay programas de radio y televisión en chabacano, así como proyectos para su conservación y difusión, como el congreso Cultiva el lenguaje Chabacano ayer, ahora y hasta para cuando celebrado en 1999 o el Shedding Light on the Chabacano Language: Learning from General Linguistics and Similar Cases en el 2000, que reunió a especialistas de todo el orbe.
La invitación está hecha. El chabacano: otra alternativa en la creación del mundo. .:M:.
*Escrito originalmente para e.Metro, estación Chabacano

