Lo único didáctico posible es dar buenas obras, hermosamente preparadas, no hay de otra. Para cambiar las estructuras sociales, es mejor un mitinque una obra de teatro. No podemos escribir predispuestos a denunciar algo.Si somos personas comprometidas y tenemospreocupaciones éticas, la obra va a reflejar automáticamentelo que somos y en quién creemos, pero también nosrevelará rincones desconocidos de nuestro pensamiento.
Emilio Carballido
Su labor como creador se dio a conocer a mediados del siglo XX, cuando Salvador Novo abrió la temporada de teatro del Palacio de Bellas Artes en 1950, surgiendo así la oportunidad para Carballido a sus 25 años. Rosalía y los llaveros fue su obra debut, aunque esta no estaba concluida cuando el joven autor recibió la invitación para participar en la temporada, ya que el último acto estaba inconcluso.
A pesar de esta situación la obra tuvo un gran éxito, lo que fue un tanto dañino para el joven escritor, ya que como puede decirse coloquialmente “se le subió a la cabeza el triunfo”, lo que lo trajo entre fiestas y reuniones de los círculos de escritores, situación que concluiría en el año de 1954 cuando obtiene un puesto en la Universidad Veracruzana.
Sus más de 100 obras que incluyen guiones de cine y televisión, así como piezas teatrales surgieron del entorno en el que transcurrió su infancia. Desde que tenía un año de vida su familia se trasladó a la Ciudad de México, habitando en los barrios de la Lagunilla y Santo Domingo, en el centro de la urbe, lugares que servirían de inspiración para algunas de sus obras de corte urbano. El entorno familiar también lo llevó a escribir, ya que él decía que en su casa todos tenían algo para escribir, sobre todo su madre y su abuela, está última llenó la mente de Carballido con los relatos bíblicos que ella había aprendido desde niña y que le serían de inspiración al autor.
Una vez pasada la infancia se inscribió a la Facultad de Derecho y, durante sus clases, ideo y escribió algunas de sus obras como La triple porfía, La danza que sueña la tortuga y Felicidadcomenzando así su carrera como Dramaturgo.
Los primeros textos de Carballido, y mucha de su obra, estuvo enmarcada por la corriente literaria del realismo, sin duda por el afán mostrar que el teatro no debe ser didáctico.
En la facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional conoció a figuras que serían de gran influencia durante su vida de dramaturgo como lo fueron Rodolfo Usigli, Xavier Villaurrutia, Celestino Gorostiza, Rosario Castellanos y Sergio Magaña, estos últimos como compañeros de aula.
Sus piezas son material fundamental del teatro en México, así como de la docencia de este, teniendo como piezas fundamentales a la colección D.F. 26 obras en un acto, que son un reflejo de la realidad que se construye y destruye dentro de las grandes urbes.
La influencia de Carballido en la dramaturgia mexicana quedará bien marcada en la cultura de nuestro país a nivel internacional, ya que la obra de este autor se extendió con gran éxito en países de Europa y América, con obras como Orinoco y Te juro Juana que tengo ganas. Estas obras llenas de diálogos ágiles, llenos de sentido del humor y facilidad en la expresión contrastan con el realismo de su expresión, destacando El Relojero de Córdoba y su obra más conocida Rosa de Dos Aromas, historia del conflicto entre dos mujeres que luchan en la desventura de conseguir un millón de pesos para liberar de la cárcel a un amante común.
Tiempo de ladrones y El álbum de María Ignacia, como obras que se basan en personajes históricos como Chucho el Roto y la emperatriz Carlota; o El gallo mecánico, Los zapatos de fierro y La historia de Sputnik y David, que están dedicadas al público infantil; son muestra de la versatilidad del autor que combina la fantasía con la crudeza del entorno urbano, la pobreza y la marginación, surgiendo así la idea de que el teatro es un mecanismo eficiente de la expresión del pueblo.
Esa búsqueda de la expresión lo llevó a realizar dos importantes proyectos, uno de ellos en las compañías de teatro indígenas, fortaleciendo así la expresión cultural de las comunidades. Su otro proyecto es sin duda la fundación de la revista Tramoya, que se convirtió en una de las publicaciones más influyentes sobre teatro en América Latina.
La veleta oxidada, El norte, Un error de estilo, Egeo y Flor del abismo, son de sus narraciones más destacadas, varias de las cuales le merecieron obtener gran cantidad de premios en los últimos años por parte de universidades e Instituciones culturales.
El 2002 fue un año que marcó la vida de Carballido, ya que su ingreso a la Academia Mexicana de las Artes estuvo seguido de una trombosis cerebral, lo cual mantuvo al autor en estado crítico durante más de un mes, no mejorando su salud por completo, aunque no mermando sus ímpetu creativo.
El día 11 de febrero de 2008, cerca de las once de la noche, murió el escritor y famoso guionista de cine a los 82 años en la ciudad capital del estado de Veracruz, dejando tras de sí grandes obras que nutrieron la cultura mexicana y enriquecieron el idioma español con una muestra de la energía jarocha combinada con el ímpetu de la ciudad capital.
La mejor obra que he escrito es siempre la más reciente… .:M:.

