Uno de los más grandes escritores de la literatura existencial-naturista es sin duda Federich Nietzsche, autor de varias novelas como “Así habló Zaratustra”, “El Anticristo”, “Más allá del bien y el mal”, “Humano demasiado humano”, “Ecco homo” y “El nacimiento de la tragedia” entre otros.
En este espació hablaré un poco sobre la trayectoria de este autor y algunas frases celebres que nos ha dejado este literario existencialista.
Federich Nietzsche nació el 15 de Octubre de 1844 en una pequeña ciudad llamada Röcken, en Prusia (hoy Alemania).
En 1858 ingresa en el internado de Pforta, que había adquirido un gran renombre en la época, y en el que se observaba un régimen estricto y tradicional, donde permanecerá hasta 1864.
Admirador de la poesía y la música, en especial la de Hölderlin, realizó entonces sus primeros ensayos como poeta y músico, tanto respecto a la composición, (Allegro para piano, Phantasie for piano, Miserere, entre otras), como a la interpretación, llegando a ser considerable su habilidad al piano. Por lo demás, comienzan los problemas de salud de Nietzsche, sufriendo en numerosas ocasiones intensos dolores de cabeza que podían llegar a durar varios días.
De 1869 a 1879 Nietzsche permanecerá en Basilea, desarrollando su actividad como profesor. La amistad con Wagner se afianza y Nietzsche le visita en numerosas ocasiones en su villa en el lago de Lucerna. En 1872 pública «El origen de la tragedia», obra muy mal recibida en los medios académicos y criticada virulentamente por algunos especialistas en filología clásica; algunos de sus amigos, no obstante, salen en su defensa, como Erwin Rhode; y otros, como Wagner, por ejemplo, la celebran con entusiasmo como una magnífica obra revolucionaria.
En 1879 -probablemente por problemas de salud- renuncia a su cátedra en la Universidad de Basilea, y comienza un período que durará diez años caracterizado por el constante viajar de Nietzsche por Suiza, Italia y Alemania.
El lugar predilecto de Nietzsche era Sils-María donde escribió sus obras más elogiadas: “Así habló Zaratustra” y “Más allá del bien y el mal”.
En 1899 empieza ya con severos problemas de salud, manifestando varios síntomas de desequilibrio mental, y es por lo cual la gente lo comienza a considerar loco en muchos aspectos.
Federich Nietzsche, fallece el 25 de agosto en 1900 a la edad de 55 años en Welmar, habiendo alcanzado ya un gran renombre por su historia literaria y dejando un gran influjo para las siguientes generaciones en el desarrollo y pensamiento contemporáneo.
Frases célebres de Federich Nietzsche:
Lo que no es amado, es en la practica tratado con injusticia.
Soy como los árboles por que yo ya no veo para arriba, yo veo para abajo, por que yo ya estoy arriba.
Aquel que tiene un porqué para vivir, se puede enfrentar a todos los «cómos».
La esperanza es el peor de los males, pues prolonga el tormento del hombre.
Tener fe significa no querer saber la verdad.
En el amor siempre hay algo de locura, mas en la locura siempre hay algo de razón.
El hombre, en su orgullo, creó a Dios a su imagen y semejanza.
No se odia mientras se menosprecia. No se odia más que al igual o al superior.
Lo que no me mata, me fortalece.
Olvida uno su falta después de haberla confesado a otro, pero normalmente el otro no la olvida.
Dios ha muerto. Parece que lo mataron los hombres.
La sencillez y naturalidad son el supremo y último fin de la cultura.
Tiene que haber guerra para que haya paz.
Nada más hipócrita que la eliminación de la hipocresía.
Hay que volver a la muchedumbre, su contacto endurece y pule, la soledad ablanda y pudre.
El gran estilo nace cuando lo bello obtiene la victoria sobre lo enorme.
Los monos son demasiado buenos para que el hombre pueda descender de ellos.
Sin música, ni arte la vida sería un error.
Seguimos en contacto con más artículos la próxima semana.
¡Saludos a todos los lectores!
.:m:.

