Siempre que se piensa en vacaciones en la mente se dibujan el mar, la arena y el sol; sin embargo en este mundo tan grande existen verdaderos paraísos tropicales, como es el caso de la isla de Jamaica, la tercera más grande del mundo y el lugar de nacimiento e inspiración de Bob Marley. Éste es un lugar único y familiar, con playas de arena blanca y aguas azules y claras; las cuales reflejan el color del cielo y el sol caliente del Caribe.
Un viaje a Jamaica es incluir un recorrido en canoa o en balsa, un paseo en caballo y una gran caminata en las hermosas playas del lugar. En el itinerario puede aparecer hasta un viaje en globo y un recorrido en motocicleta por las montañas o quizá simplemente apreciar la puesta de sol en una hamaca en la playa. Pero esta maravilla natural no puede ser explorada en un par de días, ya que su belleza física y diversidad multirracial le hacen un destino turístico para todos los vacacionistas del mundo, sin haber otro lugar semejante en la Tierra.
La isla descubierta por Cristóbal Colón en su segundo viaje, presenta una formación montañosa la que recorre de este a oeste. Hacia occidente se ubica un altiplano calcáreo y hacia oriente las Montañas Azules, cuya principal altura alcanza los 2,256 metros, haciéndola idónea para los que gustan del alpinismo. Pero para los que buscan admirar la naturaleza desde suelo, Jamaica presenta una abundante vegetación con plantas exóticas y flores que embellecen el paisaje, debido a las abundantes lluvias que presentan los meses de mayo, junio, octubre y noviembre.
El turismo es el ingreso económico más importante de la isla, ya que sólo el 14% del territorio es cultivable, y se ubica principalmente en las llanuras de la costa. Allí se obtienen cultivos tropicales, tabaco, plátanos, frutos cítricos, cacao, café, coco, maíz, heno, pimienta, jengibre, mango, papa, arrurruz y caña de azúcar; de esta última se produce un ron muy apreciado en el mundo.
No importa cuándo se visite la isla, casi siempre se disfruta del tiempo de la manga corta, vientos balsámicos y mucho sol. La diferencia entre las temperaturas de verano e invierno no es más de 12ºC entre sí, y los meses más calurosos son julio y agosto, cuando las temperaturas oscilan entre los 29° y 32°C. El mes más fresco es febrero, cuando el termómetro alcanza hasta los 30°C y durante la noche desciende hasta los 15°C. Sin embargo el mayor inconveniente que presenta el clima de la isla son los huracanes y ciclones que amenazan a esta zona a finales del verano.
Además de un lugar para vacacionar, Jamaica es ideal para poder realizar una boda de ensueño, ya que sus ocasos son ideales para enmarcar ese momento tan esperado para cualquier pareja enamorada. Casarse en Jamaica es muy fácil y muy barato, con apenas un tiempo de espera de veinticuatro horas después de la llegada a la isla. La mayoría de los hoteles grandes tienen consultores de boda excelentes que pueden hacer todos los arreglos para que los novios no se preocupen, es decir, los expertos realizan desde la licencia hasta las flores; lo único que se debe de entregar es una prueba de ciudadanía, una copia certificada de nacimiento que incluya el nombre del padre o los consentimientos escritos de los padres si uno de los contrayentes es menor de ventiún años; sin embargo todos los documentos deberán estar escritos en inglés, sino se debe de tener una traducción oficial certificada ante notario de todos los documentos.
En Jamaica no sólo existen playas hermosas, sino que está acompañada por varios lugares turísticos ideales para poder disfrutar unas vacaciones inolvidables. Montego Bay es más que un destino obligado de esta maravillosa isla del Caribe, es también una ciudad con muchos años de historia, ya que se convirtió en la capital de la parroquia y por muchos años era un asilo exento de impuestos. Además, rodeada por las plantaciones de caña de azúcar, se forjó como el hogar de muchos hacendados ingleses ricos, haciéndolo ideal para una caminata por sus calles.
Otro sitio ideal para vacacionar en Jamaica es el pueblo de Nigril, que desde sus inicios se convirtió en un asilo para los hippies de los años 70. Este pueblo mantiene una imagen como un destino salvaje para las vacaciones, ya que la desnudez es común en las playas de Bloody Bay, dónde las parrillas y los clubes tocan la mejor música de la isla: el Reggae. También en Negril existe un área conocida como “The Great Morass” dónde se puede apreciar algo poco visto por los visitantes: los cocodrilos descansando bajo el sol de la tarde, mientras los vendedores ambulantes preparan el camarón con técnicas de más de cuatrocientos años y los pájaros espectaculares llenan el aire de colores y sonidos exóticos.
Ocho Ríos es otro destino obligado, éste se encuentra ubicado en el centro de la parroquia-jardín de Jamaica y su propiedad más espectacular es Dunn’s River Falls. Esta catarata espectacular es una serie de cascadas que conectan las montañas al mar. Es muy común ver que los turistas no sólo miran las cascadas sino que también las trepan conducidos por un guía jamaiquino quien se mantiene en pie, y usa las cámaras fotográficas de todo el grupo guardándolas alrededor de su cuello con una honda; así, los grupos suben las cascadas de común acuerdo como una cadena humana.
Mandeville es uno de los tesoros ocultos de Jamaica, una comunidad en las montañas a una elevación de dos mil pies sobre el nivel del mar, asegurando días y noches más frescas que en las comunidades costeras. Aunque en Mandeville el turismo declinó, la comunidad se ha hecho muy popular entre los jamaiquinos que han vivido en el extranjero y vuelven para jubilarse. Las luces brillantes de los restaurantes de comida rápida trazan las calles limpias y a las residencias; no obstante, el pueblo preserva sus raíces jamaiquinas, haciéndolo un sitio ideal para que los turistas den un paseo alrededor del pueblo y tengan un contacto más personal con los residentes jamaiquinos.
Antes de dejar Jamaica, los turistas no deben olvidar una visita Kingston, capital de la isla, la cual se encuentra en la costa del sur. Dentro de esta metrópoli late el corazón verdadero de Jamaica, donde los viajeros interesados en la cultura y la historia podrán encontrarla; es la ciudad de habla inglesa más grande del Caribe, además la urbe no es fácil de amar, ya que es grande, ruidosa y bulliciosa. La vida se derrama de las tiendas y de los hogares hasta las calles, llenando las aceras y cada pulgada de espacio disponible.
La temporada alta es del 15 de diciembre al 15 de abril, en donde las tarifas están entre sus niveles más altos y llegan al tope durante las semanas de Navidad y Año Nuevo. A veces es difícil conseguir habitaciones durante esta temporada por eso merece la pena planear antes la visita a Jamaica durante esta época. La temporada baja constituye principalmente en verano, donde los precios bajan mucho, sobre todo en épocas de huracanes entre agosto y octubre.
Tras este breve recorrido por una gran isla, sólo debes recordar que, para realizar viajes a Jamaica es necesario planearlos muy bien y estar al tanto del pronóstico del clima, además de verificar que el hotel de tu elección ofrezca una garantía contra huracanes. Montaña, playa, sol… la imagen de las vacaciones, la imagen de Jamaica. .:M:.
*Escrito originalmente para e.Metro, estación Jamaica

