Museos: secreto de la Ciudad

Cada ciudad del mundo posee cierto encanto que seduce tanto a sus habitantes como a los turistas. Sus secretos son algo que no deja de atraer a aquellos que se toman la molestia de escuchar esa suave voz que los cautiva en los rincones poco explorados de su ciudad.

Esta atracción me lleva a compartir un pequeño secreto de nuestra querida Ciudad de México: es el único lugar del mundo que posee tantos museos en su interior.  Hasta la fecha se calcula que existen unos 150 museos que presentan exposiciones tan diversas como lo es el arte sacro, el prehispánico, del cómic, del calzado, del tranvía, infantiles, didácticos y hasta de diseño y comunicación, por mencionar algunos. A decir verdad se inauguran museos o exposiciones temporales con cierta regularidad, dificultando el obtener una cuenta exacta pero en vez de esto presentar un problema es una clara muestra de la riqueza cultural y de conocimiento con el que cuenta la Ciudad en “El ombligo de la Luna” (significado de México en Nahuátl).

¿Quién se habría imaginado que una ciudad de la que se dice posee problemas de cultura tendría una variedad tan extensa y variada de recintos culturales?

Siendo sinceros, no creo que un porcentaje significativo de la población sea consciente de esta peculiaridad de la ciudad donde viven. Llegar a saber que existen museos de literatura donde se retrata la vida de algún poeta mexicano importante como lo es Sor Juana Inés de la Cruz o Ramón López Velarde, es algo que sólo los curiosos e interesados conocen. La existencia de museos de artes gráficas, de postales, de historia, de indumentaria mexicana, hasta de instrumentos musicales, es la muestra más clara de la vasta colección de objetos y temas que se encuentran resguardados entre las calles de la Ciudad de México.

Cada museo nos permite vislumbrar un pedazo de conocimiento que se ha olvidado y empolvado con el tiempo. Por lo cual no importa si eres un niño o una persona mayor, seguro que existe un recinto que se adecue a tus intereses y deseos por conocer un poco más. No en vano tenemos el Museo Papalote del Niño.

Ser una ciudad con tantos museos y exposiciones es un orgullo sobre el que poco se ha reflexionado o más bien que se casi no se ha difundido adecuadamente. Sin embargo, no se encuentra del todo perdido puesto que los museos continúan su ascenso, siguen cautivando a miles de personas que se encuentran más que dispuestas a escuchar las historias que tienen para contar, de disfrutarlas y compartirlas.

Tenemos la ciudad con más recintos de este rubro y nosotros nos morimos por ir a Paris. No se puede decir que se conoce al mundo si primero no se ha explorado a fondo la Ciudad de México, y es seguro que encontraremos más cultura de la que habíamos sospechado en un inicio. Porque a decir verdad no existe otro lugar donde tantas tradiciones y semejante historia convivan de forma tan perfecta como lo es esta ciudad. Si no me creen, visiten sus museos. Ellos son el mejor testimonio de la evolución y desarrollo de tan bella, curiosa y especial ciudad. Todo lo que hay que hacer es dejarse cautivar por esa voz que nos susurra por los rincones incitándonos a visitar sus calles en busca de algo nuevo y diferente, y quien sabe… tal vez nos topemos con otro secreto de ciudad. .:m:.