“El VIH-SIDA no daña solamente al cuerpo
sino a toda la persona, sus relaciones
interpersonales y su vida social. La
Inmuno-deficiencia del VIH-SIDA
también se da simultáneamente en el
plano de los valores existenciales. Es
una verdadera patología del Espíritu.
Es un azote. Lleva consigo una crisis
de valores morales. “Juan Pablo II
En el siglo XXI nos enfrentamos a muchos riesgos del mundo contemporáneo como la destrucción del medio ambiente, acumulación de las armas de extinción masiva, hambre, la pobreza, terrorismo, la drogadicción, las guerras, y una de las peores pandemias: el VIH/SIDA.
Es una de de las epidemias mas devastadoras de nuestro tiempo. En el mundo viven 38.600.000 personas infectadas de SIDA. 80% de ellas se contagiaron en las relaciones tanto hetero como homosexuales. El resto son los casos de drogadicción, transfusiones descuidadas y otros. Aumenta la cantidad de las mujeres infectadas del SIDA, por la falta de la educación acerca de VIH y porque el ambiente social en el cual viven no garantiza una buena protección contra el VIH. Ya que se acerca el Día Mundial de la lucha contra el SIDA el 1 de diciembre, se habla más de esta epidemia para enseñarle a la gente que es una enfermedad muy grave y que cada día se infectan más personas alrededor del mundo. Este día tiene como objetivo destacar la ayuda pendiente para las personas que sufren por el SIDA y acercarles las instituciones del gobierno y privadas que puedan ofrecer este auxilio. Con el VIH se ocurren muchos problemas tanto sociales, morales, como legales y económicos.
Hay que detenernos en un punto principal, en la familia, una unidad social que es la fuente que inculca valores e instituciones sociales como el matrimonio, donde se crea el vínculo entre mujer y hombre. La fidelidad matrimonial nos garantiza menor riesgo frente del VIH. El compromiso no nos permite cometer tantos errores, ya que con el matrimonio se esta creando una familia, una unidad social que desde entonces responsabiliza por la educación de los jóvenes.
Cuando esta unidad no funciona bien se empieza destruir el desarrollo de un ser humano pequeño que sólo observa sus padres, y espera una sugerencia, un buen ejemplo para llevar consigo a la sociedad en la cual va a vivir. Por lo tanto es muy importante la enseñanza de los valores morales desde el principio, para que los futuros maridos sean fieles y actúen de acuerdo con la dignidad del hombre.
El otro problema es la cuestión legal. Ya hemos considerado las personas infectadas como las victimas de una mala suerte, o la ignorancia pero las mismas personas puedan ser la fuente de los acontecimientos ilícitos como la transmisión intencional del virus del VIH. Este acto en la mayoría de los sistemas penales del mundo se encuentra codificado como delito. Por ejemplo en Polonia tenemos regulado este delito en nuestro código penal, en el capitulo denominado: Los delitos contra la vida y la salud, según del articulo 161 de este código alguien que expone al transmitir el VIH a otra persona comete el delito, se impondrá la pena de prisión a tres anos. En los Estados Unidos depende del estado la pena es diferente, pero de todas maneras el transmitir el virus del VIH es un delito y termina ser penalizado. Desafortunadamente en México dicho acto no se encuentra un delito codificado, ni en el sistema federal, ni en el estatal. Es evidente que el sistema penal mexicano necesita cambios importantes, ya que el estado tiene que proteger todos sus habitantes contra el VIH, sobretodo perjudicar a todos que transmiten el SIDA intencionalmente.
Con el SIDA ocurren diferentes formas de discriminación en el tratamiento de aquellos que padecen dicha enfermedad. La sociedad todavía lo considera al VIH como una epidemia entre los gays, o las personas adictas de las drogas. Pero ya es bien sabido que a pesar de las rutas sexuales del transmisión, hay rutas no sexuales como por ejemplo: compartir agujas para inyectarse, pinchazos accidentales con agujas, transfusiones de sangre, tratamiento para la hemofilia, inseminación, también transmisión materno infantil. Todos estos casos nos enseñan que el SIDA es una epidemia que puede tocar a cualquiera. La ignorancia por decir: “Eso no es mi problema, nunca me va a suceder eso” , es la actitud de un hombre muy equivocado, ya que en este momento dejamos de considerarnos como futuros infectados, no cuidamos y no queremos darnos cuenta de un gran riesgo que llevan consigo los “actos peligrosos” de nuestra vida. Por lo tanto hay que cambiar de parecer y mostrar compasión a los infectados ya que sufren mucho, la mayoría de ellos va a morir en un tiempo determinado, entonces la vida de estas personas se convierte en una tortura. Les debemos el respeto ya que sufren terriblemente, a la vez les tenemos que ayudar cargar este dolor porque nunca sabemos si no seamos próximos infectados del VIH… .:M:.
*Escrito originalmente para e.Metro, estación Hospital General

