Sobre música: Una expresión multicultural

La música es el corazón de la vida.
Por ella habla el amor;
sin ella no hay bien posible y con ella todo es hermoso.

Franz Liszt (1811-1886)

Generos musicales existen muchos y para todos los gustos. Pero si nos limitamos a lo básico son sólo dos: la música buena y la música mala.

Comencemos por comprender la palabra música, que proviene del latín musica, de musa y es el arte de combinar los sonidos instrumentales o de la voz humana con el fin de expresar emociones, sentimientos o ideas.

Desde mi punto de vista, la definición anterior es la más concreta y correcta, pero también estoy consciente que la música tiene demasiados significados, tantos, que no existe la palabra idónea para definirla.

Hablemos un poco del origen de la música, ya que es importante saber de dónde proviene. Se dice que la música ha existido desde siempre y estoy de acuerdo, ya que la misma naturaleza la produce y cuando el ser humano se percata de ella, la adopta y la resignifica, haciéndola, en ocasiones cada vez más compleja, abstracta, así como simple y fugaz.

En este sentido, existe una íntima relación entre la música y la especie humana. Siempre la ha existido. Algunas interpretaciones la relacionan a partir de lo sobrenatural, donde cumplía la función de algo supersticioso, religioso o mágico. Los hombres primitivos utilizaban piedras, troncos y huesos para crear sonidos y así, hacer su música. En los tiempos prehistóricos aparece la música vinculada a los rituales de caza o de guerra y en las fiestas donde, alrededor del fuego, se danzaba hasta el agotamiento.

Los primeros objetos para producir música eran utensilios cotidianos e incluso el mismo cuermpo humano. Según los expertos, estos instrumentos pueden ser clasificados en:

a) Autófonos: producen sonidos por medio de la materia con que la que están construidos.
b) Membranófonos: serie de instrumentos más sencillos que los facturados con intervención humana, como los tambores.
c) Cordófonos: de cuerda, como el arpa.
d) Aerófonos: el sonido se origina en ellos por vibraciones de una columna de aire.

Todas las culturas han tenido su propia música, y la han compuesto con elementos rudimentarios o ayudándose de las invenciones tecnológicas de la época. A lo largo de la historia han surgido diferentes tipos de música y cada uno de ellos tiene su sello distintivo, mismo que identifica mediante diferentes maneras como la forma en que es interpretada. La música también ha servido para separar clases sociales, y ha contribuido al desarrollo económico y político de cada lugar. Sus funciones han sido múltiples: desde alentar guerras hasta calmar masas. Canciones que han sobrevivido movimientos armados, que son himnos de victoria, son íconos de un tiempo y lugar, están profundamente arraigadas en las personas que trascienden y se vuelven clásicos.

Los clásicos atrapan muchas veces a jóvenes, quienes cuales digieren y hacen suyas las canciones con diferentes resonancias, a pesar de ser un target no planeado inicialmente. Entre los grandes íconos musicales, que son vigentes y escuchados aunque el tiempo siga corriendo, destacan Elvis Presley, Bob Marley, Ray Charles, es más, para qué irnos tan lejos, simplemente mencionaré a “El príncipe de la canción” José José para ilustrar lo que digo.

Nuestros padres, abuelos, amigos, todos tienen una canción que los identifica, que recuerdan entrañablemente y que por más que pasen los años tendrán esa melodía vagando por su mente.

Todas las personas, en alguna forma tienen canciones que han marcado su vida, cuántos de nosotros no escuchamos alguna canción y súbitamente aparece en nuestra memoria algún recuerdo ya sea placentero o desagradable. Todos o la gran mayoría, inconscientemente tenemos un soundtrack propio, de nuestra vida, de nuestro pasado; recordamos perfectamente las canciones que nos han marcado, con las que hemos llorado, reído, con las que hemos soñado despiertos, la que nos recuerda a alguna persona en especial, la canción de nuestros padres, con la que nos traumamos por días y no podemos dejar de escuchar o lo contrario, canciones que queremos olvidar por el nudo que se forma en la garganta al escuchar las primeras notas.

La música puede servir como terapia o ser tu peor enemiga, te puede servir como consejera o como verdugo. Cuestión de enfoques.

Nuestra vida gira en torno a la música, y si no creen lo anterior puedo demostrarlo, cuántas veces no nos hemos sentido identificados con alguna persona sólo por el tipo de música que escucha, frecuentamos lugares que nos atraen por el género que se acostumbra poner ya sea antros, bares, cafeterías y transmitimos mensajes a través de letras de canciones o de melosos acordes.

¿Se han imaginado alguna vez alguna película sin soundtrack?

Sería como decir un “te amo” sin pasión, sin intensidad, sin fondo. Siempre he pensado que las imágenes y música que se muestran simultáneamente (nótese que no me refiero a la música como acompañamiento a la imagen porque yo creo a ciegas que tienen el mismo valor) te transportan a un mundo irreal pero a la vez tan real que puedes sentirlo e incluso olerlo.

Cabe mencionar que en algunas ocasiones se escribe o selecciona la música para después empezar a crear la historia, muchas personas creen que esto es imposible. Los reto a que lo intenten y verán que las posibilidades son infinitas.

Como escribí al principio, géneros existen muchos y según algunas personas no hay género malo, simplemente existen, aquí es donde se puede entrar en discusión, por ejemplo, es possible que para una persona culta e intelectual el género grupero sea malo y no tenga nada que aportar, pero cabe la posibilidad que alguno de sus pares, opine lo contrario y la encuentre insuperable. Cuestión de gustos.

Importancia

En todos aspectos una fiesta es considerada éxito si la música es buena. ¿Han escuchado a personas comentar que casi todo estuvo bien la noche anterior, pero que la música dejó mucho que desear?

Verdad sin puntos a discusión, el 70% de una buena fiesta es la música el otro 30% llega sólo, cuestión de actitud.

Otro ejemplo en donde la música es importante: la carretera. ¿Jamás les ha pasado que salen un día de viaje, un largo viaje y se les olvida el iPod, los discos de mp3 o el usb? ¿Sienten morir, verdad? Clásico. Por suerte para ese tipo de personas ya existen auto estéreos que tienen disco duro, veinte gigas para dar un número exacto, en donde puedes almacenar la música y tener acceso a ella cuando así lo desees. ¡Invento divino!

En la actualidad la mayoría de la música es por decirlo “desechable”, las composiciones se hacen al aire, sólo basta con que tenga ritmo o una buen estribillo para que se vuelva un hit de dos meses, al paso de ése tiempo es olvidada y se vuelve obsoleta, es lo que la industria musical busca, para obtener más ganancias pero no se dan cuenta que lo que hacen es fomentar las malas composiciones, la mala música a la cual no todos (me incluyo) estamos acostumbrados.

También hay problemas en cuanto a la difusión de música ilegal se refiere, ya que existen muchísimos programas y páginas donde se pueden descargar ilegalmente archivos llamados comúnmente mp3. Se ha tratado de erradicar (caso Napster) pero no es posible, al menos no ahora, algunos métodos que se buscan para que tanto como compositor/cantante, compañía discográfica y consumidor salgan beneficiados como la tienda de Apple (iTunes) donde te venden el CD entero que oscila entre 1.99 o 2.50 dólares o una canción del mismo por la cual se paga 99 centavos de dólar; buena estrategia, pero desafortunadamente se sigue descargando de manera ilegal, aunque yo siempre me pregunto:

¿Porqué Sony vende todo lo relacionado para que el consumidor pueda disfrutar de música en formato mp3 mientras se queja de las bajas ventas y pérdidas que le genera la música descargada de manera ilegal? Sólo puedo decir que ellos mismos fomentan el robo de música, ¿están de acuerdo?

Mientras tanto, relajémonos y disfrutemos de buena música.
Au revoir! .:M:.