Tuning

Para algunas personas el diseño y personalización de un auto es su pasatiempo favorito ya que les permite demostrar aquella rudeza, velocidad, deportividad y otras emociones que llevan por dentro. Si bien son modificados por placer y ganas de disfrutarlo, todos pueden compartir este sentimiento cuando se va sobre las calles mostrándolos.

El Tuning se ha vuelto arte y cada vez más popular haciendo que éste sea más que un hobie. Esta disciplina recibe su nombre por las modificaciones que se aplican a los autos para darles un mejor desempeño y rendimiento, o bien para fortalecer su estética. Éste último es muy importante porque otorga el toque personal resultado de la imaginación y creatividad de cada conductor.

Si bien es cierto que a un auto se le puede cambiar todo, esto implica una mayor inversión que seguramente no se recuperará al cien por ciento. Son miles de pesos los que se le puede invertir al vehículo, ya sea en autopartes de marcas reconocidas o de otras no tan populares. Todo esto comienza al cambiar un accesorio muy sencillo como el volante, palanca de velocidades, pedales y otros, que reflejan la diferencia entre un carro original y uno ya modificado; sin embargo el cambio de autopartes puede continuar hasta que el bolsillo del dueño se lo permita, pudiendo así cambiar una o varias veces la misma pieza e incluso quitarlas por completo.

Una vez hecho el análisis de las ventajas, traerá como consecuencia el cambio del nuevo accesorio. Muchos de organizan concursos donde evalúan la calidad, el diseño y el número de cambios en la unidad, esto sin duda ayuda a tomar decisiones con respecto a la transformación del auto.

Dentro de la modificación interior se considera el motor, que implica alteraciones diseñadas para aumentar la potencia, éstas pueden extenderse de un tuning simple a la agregación de la inyección nitrosa (nitro u oxido nitroso), o hasta un cambio completo del motor. En cuanto a la cabina, también podría sustituirse la suspensión, esto para darle mayor estabilidad.

Los asientos pueden ser mejorados con la finalidad de volverse ergonómicos y, como anteriormente he mencionado, el volante, la palanca de velocidades, pedales, tapetes y otros accesorios que permiten imprimir una combinación de colores acorde a los deseos del conductor, aunque no necesariamente le permitan sentirse más cómodo al conducir.

Hemos llegado a la cajuela, en donde la mayoría monta fabulosos equipos de audio, aquellos que cuando te encuentras a un costado del auto vibra todo tu cuerpo y su estruendo puede escucharse a varios metros de distancia.

Las modificaciones exteriores podrían incluir además un kit de carrocería como spoilers, faldones, luces de xenón, llantas de aleación -comúnmente conocidas de cama ancha-, componentes de fibra de carbono, hasta incorporar rines muy grandes para darle la línea deportiva que se distingue a lo lejos. Otros hacen una magnifica combinación de pintura agregando brillo y una que otra etiqueta, o porque no, un dibujo que represente tu identidad.

Mi perspectiva hacia este pasatiempo es diferente, ya que si tu cambias un accesorio con un costo muy económico para tu carro puedes quitarle la línea deportiva y que es algún modelo más viejo; por tanto considero que podrían existir dos tipos de tuneros, aquel joven de entre dieciocho a veinticinco años de edad que regularmente hace este tipo de cambios a su automóvil para llamar la atención entre sus compañeros y amigos, y otro es quien realmente siente amor y pasión por el automovilismo, aquel que al escuchar el rugir de los motores siente adrenalina pura, que le gusta la velocidad y que hace transforma su entorno en función a estas máquinas.

Espero que les haya gustado este artículo. Si fue así envíenme un comentario a: hugos@myco.com.mx

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