Mucho se ha dicho que la mercadotecnia es uno de los grandes males del mundo ya que es el instrumento empresarial para crear necesidades y que, a través de mensajes subliminales, lograr que las personas adquieran elementos que no necesitan; no obstante esa definición de lo que es la mercadotecnia es errada.
Por principio, ningún elemento en esta tierra es capaz de crear una necesidad humana, éstas están incluidas en nuestra propia condición. El papel de la mercadotecnia radica en la satisfacción de estas necesidades, por ejemplo, la telefonía celular fue la respuesta a la imprescindible necesidad del hombre de estar comunicado, y a partir de éste instrumento la mercadotecnia se encarga de que cada persona pueda cubrir los requerimientos de su consumidor, ya que un hombre de negocios no requiere de los mismo atributos de un celular que una jovencita de quince años, este demanda un producto que lo satisfaga, tal vez con comunicación directa con sus clientes o correo electrónico, características que no serán tan necesarias en la jovencita, la cual necesitará de mp3 para escuchar música o cámara fotográfica para tener la imagen de sus amigos cerca de ella.
Uno de los beneficios de la mercadotecnia es resultado de que a cada persona se le de lo que quiere y necesita, lo que facilita que la gente encuentre a través de los productos que consume algo más que un simple satisfactor, sino un elemento para hacerlo diferente de los demás. Pensemos en el caso de la educación superior y en el mercado al que va dirigido, la mercadotecnia hará que un joven esté en la universidad indicada según ésta utilice la estrategia correcta para hacerse conocer, generándose una imagen de identificación con la institución, ya que una escuela humanista no se publicitará igual que una escuela de leyes o de negocios, debido a que sus estudiantes requieren cosas distintas, ya la mercadotecnia está para ofrecérselas.
Este planeta del siglo XXI sería parecido a la China de Mao sin el marketing, un mundo gris sin que cada persona pudiera hacer de sí lo que ella quisiere, sino lo que le impusieran; caso contrario ocurre con la entrada de la mercadotecnia a nuestras vidas. ¿Cómo tendremos autos más seguros?, exigiéndolo los consumidores; ¿Cómo tendremos computadoras más rápidas y funcionales?, sólo si las personas lo solicitan; es decir, la mercadotecnia está a las órdenes del consumidor, no dirigiendo las vidas de éstos, como algunos pudieran aseverar.
¿Y qué decir de aquellos que afirman que la mercadotecnia es la causa de la bulimia, la anorexia, la delincuencia y los problemas juveniles? Lo justo es contestar que están en un gran error, ya que el marketing nunca obliga a nadie a que tome un parámetro de vida, sino que por el contrario le ofrece varias opciones a seguir y entre esas opciones puede que esté el ser delgado o tener un buen auto, pero nunca se pide que no se coma para lograrlo o que robe para obtener lo deseado, esos, como otros males, dependen de la propia estima que el individuo tenga de sí y de la capacidad para lograr sus metas y no porque un comercial “lave” el cerebro de alguien o lo fuerce a hacer algo que no quiere.
En conclusión, la mercadotecnia tiene muchos más beneficios sociales que perjuicios, ya que facilita que cada individuo pueda darse lo que necesita y no lo que le imponen, haciéndolo más libre, ya que la libertad siempre radicará en el poder de decisión. .:M:.
*Escrito originalmente para e.Metro, estación Buenavista

