¡Señor, llévate a los Jonas Brothers y devuélvenos a The Beatles!
El pasado fin de semana, fue la tercera vez que leí esa frase en una red social: “Yo tan Adele y tú tan Lady Gaga”, no sé realmente quién la inventó, pero me parece muy tonta. La frase pretende demostrar el buen gusto y la gran superioridad en conocimiento musical de quien la emite, tomando a Adele como estandarte de la música real y menospreciando la música de Lady Gaga.
Pues bien, lo que quiero aquí, no es defender a ninguna de las dos cantantes, ni discutir cuál de las dos es mejor; puedo decir, sí, que Lady Gaga me gusta mucho, que me parece una artista muy completa e inteligente, pero que no es de lo mejor que existe en materia musical; Adele, por su lado, también me parece una artista que tiene bien merecido el título, pero su música no es algo que me fascine ni me sorprenda; y compararlas por sus creaciones no es algo fiable, porque hacen cosas distintas.
Si hacemos a un lado sus géneros, y confrontamos entonces la calidad vocal, melódica, la habilidad en producción, y algunas otras cuestiones técnicas; pues me parecería una gran perdida de tiempo, porque a mi gusto, no existen mayores diferencias.
Habría, entonces, que compararlas con OTROS exponentes, y por OTROS exponentes, me refiero a aquellos que no siempre nos topamos en una revista, o al encender la televisión, o al sintonizar la radio. ¡Oh, sí, señoras y señores! ¡Existen artistas mas allá de lo que se ve en las listas de popularidad! Ay, qué cosas, ¿Verdad?
Y precisamente ahí, es donde radica mi disgusto por la frase que ya mencioné y otras en las que se le pide a Dios que se lleve a equis y devuelva a ye. No son más que un reflejo de pretensión y falta de respeto, quiero decir: actualmente, no es una elección difícil decidir entre los Jonas Brothers y The Beatles, pero ¿Bajo qué argumentos? Ambas son bandas pop, ambas tienen un target adolescente, ¿No es cierto? Yo no soy partidario de los Jonas, pero sé ver que su música es un pop muy bien producido.
No critico el afán de demostrar que tenemos buen gusto, al contrario, ¡está muy bien! O sea, es hasta necesario defender lo que nos parece mejor, y es muy bueno tratar de inclinarse por lo que nos ofrece mayor calidad; pero también hay que saber reconocer esa calidad por nuestra propia convicción, no adoptando inconscientemente posturas ajenas o conformándonos con lo que se nos pone en el mostrador.
La cosa es que, LA POSE, es algo que nos encanta.
A mí me gusta Belanova y me gusta Björk, me gusta iamamiwhoami y me gusta Belinda, me gusta Lady Gaga y me gusta James Blake; sobre los artistas que he decidido no me gustan, pues no hablo, porque nunca les he escuchado un disco completo ni tengo mucha información sobre ellos, y pues, por respeto a mí mismo, no me gusta hablar de lo que no sé.
A lo mejor, nos hace falta un poquito de humildad y honestidad. A lo mejor necesitamos ser un poquito menos haters; y digo, cada quién hace y piensa lo que mejor le parezca, es su derecho, pero la mente cerrada a lo largo hace daño. Creo. Dicen. Sin confirmar.
¡Señor, llévate nuestra pretensión y devuélvenos el respeto! .:m:.
