BMW Art Cars en México – Arte sobre ruedas

Después de recorrer buena parte del continente asiático, y de estar en países como Filipinas, Malasia, Corea, Singapur, Australia y Nueva Zelanda, India y Estados unidos, la gira por las casi cuatro décadas de los BMW Art Cars, a la vez, obras de arte y vehículos totalmente funcionales, llega a México.

Como parte de los festejos del 15 aniversario de inicio de operaciones de la firma del círculo ajedrezado en México, BMW trajo a México cuatro piezas de la extensa colección de Art Cars que posee.

Los automóviles se presentaron en el Museo de Arte Contemporáneo (MARCO) de Monterrey del 5 de junio al 2 de agosto de este año, de ahí se fueron a Guadalajara, en el Museo de Arte de Zapopan (MAZ) donde la gente los pudo ver del 14 de agosto al 27 de septiembre. Como escala final, se encuentran en la ciudad de México, en el Polyforum Siqueiros, del 29 de octubre al 6 de diciembre, para seguir su camino en diversos países de Sudamérica.

La historia de estos autos empieza en 1975, cuando Hervé Poulain contrató a Alexander Calder, artista estadounidense, para que pintara su BMW de carreras. A partir de este momento, BMW pidió a los artistas más importantes de la época que plasmaran un poco de su concepción del arte en las carrocerías de modelos específicos de BMW.

Artistas como Frank Stella (1976), Roy Lichtenstein (1977), Ken Done (1989), Matazo Kayama (1989) y el mismísimo Andy Warhol (1979) convirtieron la pintura de una carrocería en una obra de arte rodante. Cabe destacar que el maestro Warhol pinto su BMW M1 en solo 33 minutos, y que incluso plasmó sus dedos en la pintura de este automóvil.

Primeramente, al entrar en la exposición, se ve la obra de Lichtenstein, la cual plasmó en un 320i, alrededor de la experiencia de viajar en automóvil por los caminos campestres: la luz del sol, el paisaje y el cielo son las bases del diseño del Art Car firmado por el.

En la siguiente sección, se expone una línea del tiempo que indica cuándo fueron pintados cada uno de las Art Cars existentes, además de una colección de replicas a escala de los demás Art Cars que no están en la exposición.

En la tercera parte del recorrido, nos encontramos con el BMW 635 CSi de Rauschenberg, un vehículo de producción, no de carreras. En este auto, el artista creó un “museo móvil”, en la carrocería, explorando así la posibilidad de difundir ideas a través del arte. Fragmentos de pinturas reconocidas, diseños de porcelana y vegetación fueron parte de los elementos de su obra. Cabe destacar que se usaron técnicas fotográficas para plasmar sus diseños en el automóvil.

En la penúltima sección se exhibe el BMW M1 que pintó Andy Warhol. El fue el primer artista que trabajó directamente sobre la carrocería del auto, sin bocetos ni ensayos previos. La intención de Warhol fue plasmar la velocidad a través de los brochazos de pintura en el automóvil, dando la sensación de estar fuera de foco.

Por ultimo, el BMW 3.0 CSL de Stella representa los aspectos técnicos del diseño automotriz. Tiene un acabado de una hoja para dibujo técnico, en la cual se trazan figuras que dan la sensación de movimiento.

Además de los automóviles, la exposición también exhibe material adicional de la obra de Stella, Lichtenstein, Warhol y Rauschenberg, autores de las 4 piezas que se exhiben.

Como dato curioso, MINI, marca inglesa ahora propiedad de la alemana BMW, ha sacado la colección WASH ME, consistente en 10 piezas únicas, haciendo así sus propios Art Cars para conmemorar 50 años de existencia. .:M:.

Si quieres saber más:

Escrito originalmente para e.Metro, estación Polanco