“La infancia tiene sus propias maneras de ver,
pensar y sentir; nada hay más insensato
que pretender sustituirlas por las nuestras.”
Jean Jacques Rousseau
No todos tienen cuatro caminos para elegir, algunos tienen que vivir el que les ha tocado. Durante cinco meses en e.Metro hemos presentado la campaña noDisc, en contra de la discriminación, uno de los actos más vergonzosos cometidos por el hombre. En este número llegamos al final de nuestra campaña hablando de la discriminación infantil, con la firme intención de que tanto ésta como otros tipos de discriminación se combatan y penalicen o de ser posible se eliminen de nuestra sociedad.
La palabra infancia viene del latín “infantia” y determina el periodo de la vida humana que abarca desde el momento del nacimiento hasta el comienzo de la pubertad.
La denominada primera infancia, de los 0 a los 5 años de edad representa una etapa decisiva en el desarrollo de las capacidades físicas, intelectuales y emotivas de cada niño y niña, es la etapa más vulnerable del crecimiento.
Respecto a la primera infancia, The United Nations Children’s Fund (UNICEF) explica: “En esta fase se forman las capacidades y condiciones esenciales para la vida, la mayor parte del cerebro y sus conexiones. El amor y la estimulación intelectual permiten a los niños y niñas desarrollar la seguridad y autoestima necesarias. Para ello, su entorno y las condiciones de vida de la madre son fundamentales.”
Desde tiempos remotos los niños y las niñas sufrieron diversos tipos de lo que ahora llamamos maltrato físico, psicológico, sexual y en algunos casos de infanticidio.
El CONAPRED describe la discriminación infantil como: “La condición en que niños y niñas están expuestos al maltrato físico, psicológico y sexual, la explotación laboral, la desnutrición y la falta de oportunidades e igualdad de género para acceder, permanecer y terminar la educación escolar.” De igual forma los niños están expuestos a sufrir factores de discriminación, como la condición socioeconómica, la pertenencia étnica o la discapacidad física o intelectual. De manera arbitraria sobre los infantes se ejercen diversos tipos de poder, se reproducen relaciones autoritarias y la aplicación discrecional de normas y leyes.
¡Como está chiquito no siente! ¡No creo que se dé cuenta, es un niño! ¡Hasta crees que te va a preguntar, no sabe, es un niño! Lamentablemente existen personas que no conciben a los niños como seres humanos, sino como criaturas que con el tiempo, olvidarán todo lo que les sucedió. Este tipo de ideas no son propias del siglo XXI, desgraciadamente como mencioné líneas arribas, ya en la antigüedad por ejemplo, se aceptaban las relaciones sexuales con niños menores de 12 años o la venta de niñas y niños para ser “empleados” como esclavos.
Ante tales atrocidades en 1921 se lleva a cabo la Convención Internacional para la Represión de la Trata de Mujeres y Menores suscrita bajo el marco de la Sociedad de Naciones (ONU) y en 1959 se presenta la Declaración de los Derechos de los Niños (ONU).
Tras el holocausto la Asamblea General de las Naciones Unidas crea la UNICEF en 1946 para ayudar a los niños de Europa después de la Segunda Guerra Mundial. En un principio fue conocido como UnitedNations International Children’s Emergency Fund o (Fondo Internacional de Emergencia de las Naciones Unidas para la Infancia) UNICEF.
En 1953, UNICEF se convierte en un organismo permanente dentro del sistema de Naciones Unidas, cuya función es la de ayudar a los niños y proteger sus derechos. Su nombre fue reducido a Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia, pero se mantuvo el acrónimo UNICEF por el que es conocido hasta ahora.
En el año de 1989 la Asamblea General de las Naciones Unidas proclamó la Convención de los Derechos del Niño, tales derechos son propios de niñas, niños y jóvenes de entre 0 y 18 años de edad.
Pese a la aparición de estos dos organismos y cientos de asociaciones civiles y organizaciones dedicadas a proteger los derechos de los niños y a promover la necesidad de una vida digna en el entorno familiar, las cifras del CONAPRED muestran, en el caso de México lo siguiente:
De los 33 millones de niños, niñas y adolescentes con edades de hasta 14 años que hay en México:
- 11 millones están entre los 0 y los 4 años. De éstos, la mitad nace en hogares de extrema pobreza.
- 17 millones 364 mil 251 tienen entre 5 y 12 años. De éstos, un 6% pertenece a alguna etnia, lo cual indica que viven pobreza y son altamente vulnerables.
- Las niñas y niños trabajadores en todas sus modalidades (medio rural, artesanal, doméstico) son un total de 3 millones 500 mil [1].
- Las niñas y niños trabajadores urbano marginales (de y en la calle), entre los 6 y los 18 años, suman 111 mil 306, según un informe de investigación en las 100 ciudades principales del país.
En cuanto al maltrato y el abuso a niños y niñas, para 1999, la Comisión Nacional de Derechos Humanos recibió, sin considerar el gran número de casos que no se detectan o denuncian, 25,046 denuncias que, según el tipo de maltrato, se clasifican de la siguiente forma:
- 8 mil 162 de maltrato físico.
- Mil 44 de abuso sexual.
- Mil 704 de abandono.
- 5 mil 236 quejas por maltrato emocional.
- 4 mil 516 se refieren a omisión de cuidados.
- 110 sobre explotación sexual comercial.
- 2 mil 594 por negligencia.
- 644 por explotación laboral.
Según la Consulta Infantil y Juvenil realizada por el Instituto Federal Electoral (IFE) el 2 de julio de 2000:
- 28% de las niñas y de los niños de 6 a 9 años de edad respondió que es tratado con violencia en la familia y en un 32% en la escuela.
- 9% de niñas y niños de 10 a 13 años respondieron que son maltratados por la familia y un 13% en la escuela.
- 52% de adolescentes de 14 a 17 no se considera respetado por los adultos, el 40% cree que no es tomado en cuenta, y el 61% piensa que carece de espacios y oportunidades para discutir sus problemas.
FUENTE: Comisión Nacional de Acción a Favor de la Infancia, México Programa Nacional de acción a favor de la infancia, Evaluación 1990-2000. Mayo del 2000, p. 127.
“Los niños adivinan qué personas los aman.
Es un don natural que con el tiempo se pierde.”
Charles Paul de Kock
En el caso de países del primer mundo los niños y niñas sufren igualmente de maltratos y son objeto de tráfico sexual y de órganos, entre otros.
Qué decir de los niños que durante las guerras sirven para transportar armas, drogas, bombas en su cuerpo, o que son víctimas de mutilaciones por las minas antipersonales y que en síntesis, no tienen la posibilidad de disfrutar su niñez, pues no saben lo que es vivir… vivir en paz.
¿Cuántas veces hemos escuchado que los niños son el futuro de la humanidad? Yo me atrevo a decir que no sólo son el futuro de la humanidad, también son el presente y el reflejo del pasado. Como una de tantas consecuencias de la globalización y el ritmo de vida en este siglo, los infantes se desarrollan en familias disfuncionales, muchos pequeños son “educados” si bien les va por un televisor o en otros casos por algún sofisticado aparato reproductor de juegos de video.
Bien se sabe que los niños siempre dicen la verdad, pues sus pensamientos son mucho más prácticos que los de los adultos, su felicidad es inmediata y la obtienen con una sonrisa, una caja de cartón, una mascota o con observar las formas y colores.
“El medio mejor para hacer buenos a los niños es hacerlos felices.”
Oscar Wilde
La falta de actividades culturales, artísticas, educativas y de entretenimiento de calidad, pensadas y creadas específicamente para los niños, es otra forma de discriminación ya que las existentes no llegan a toda la población infantil.
Quiero destacar el 10° principio de la Declaración de los Derechos del Niño:
“El niño debe ser protegido contra las práticas que puedan fomentar la discriminación racial, religiosa o de cualquier otra índole. Debe ser educado en un espíritu de comprensión, tolerancia, amistad entre los pueblos, paz y fraternidad universal, y con plena conciencia de que debe consagrar sus energías y aptitudes al servicio de sus semejantes.”
Por último, los invito a recordar los mejores momentos de su infancia; con un solo pensamiento que les dibuje una sonrisa reflexionen respecto a cómo vivirán sus hijos, sobrinos, alumnos, amigos, vecinos y todos los niños que conozcan, en qué mundo están viviendo; cómo estamos cuidando o descuidando nuestro entorno y nuestros recursos, qué estamos haciendo para vivir hoy y mañana y sobre todo, les invito a compartir su amor y su energía positiva con sus seres queridos. .:M:.
*Escrito originalmente para e.Metro, estación Cuatro Caminos

